jueves, 31 de mayo de 2012

Un plato de sangre para el Obispo de Almería

El bombardeo de Almería por la armada alemana durante la Guerra Civil Española hace 75 años fue un hecho trágico que aun siendo menos conocido que el bombardeo de Guernica, no pasó inadvertido a la opinión internacional. Os dejamos un pliego que publicamos y buzoneamos en Almería en 2004 con el poema que Pablo Neruda escribió al respecto. La ilustración es de Javier Roz y el prólogo de Luis García Montero. 






El Gaviero en la Feria del libro de Zaragoza gracias a Olifante

Queridos gavieros, 
desde mañana hasta el día 10 de junio nuestros libros estarán presentes en la Feria del libro de Zaragoza, gracias a la complicidad de Olifante.


Os esperamos en la Plaza de Aragón, caseta 36.




martes, 29 de mayo de 2012

Pan para la princesa de Elise Plain por Diego Moya

Foto: Ana Santos Payán

PARA ELISE
Elise Plain
Elise es blanco, azul, mirada, pan, voz, clamor...
Elise es el rumor de la primavera, una voz sinfónica, un cuaderno que se agita...
...un antídoto para mí.
Elise me dio de comer cuando yo era pobre. Me prestó un árbol escrito sobre una cuartilla de folio y me dijo: Alto y fuerte: ¡ár-bol!
Para ti, con hambre, con sueño, con cariño (jeudi) en trece.
Se difumina en versos, se abre en acantilados, se confiesa en el abismo y reza para que el insomnio sea una mentira. Pero no sabemos rezar y nos quedamos los dos en silencio mientras las páginas pasan...
me llevo tu sur
Es mi hora de irme, casa.
y ya siempre sonarán unas notas de música.
Quién sabe.
por los espacios que fueron míos,
en las tardes en las que, ya sabes
o contaba
y así mi espíritu, sea del color que sea
noche tras noche la respiración de la ciudad entraba
y salía por mi balcón perpetuamente abierto
Abierto para el universo, la poesía, los llantos, el adiós que alguien nos dibuja desde el andén. Nosotros, montados en el coche cama, detenido en la vía fantasma, leemos un atardecer, pintamos de azul la noche y buscamos una sábana para tapar las mentiras que perderemos en el trayecto.
Próxima parada: tristeza desvanecida. Acantilados sin olas. Poetas muertos, hartos de sexo...
sábana en domingo y que el viento haga de las suyas
una puta
a la que follan cientos de poetas
Elise: palabra, frase, anagrama... Elise, palabra tatuada en su cuerpo, frase convertida en religión, piedra, camino, flor... Luego nos mutilarán. Al final del viaje. No lo sabemos pero lo recitamos. Porque sí recitas, presumes un poema que se vuelve al estado etéreo para ser violado por el infame exterior, por la inclemente atmósfera...
(pero al fin, flor azul)
(fíjate bien en las palabras que he empleado)
pobrecita princesa ana, te doy mi corazón -mojado
sin pedir permiso -toma
y me voy.
Pero vuelve, porque todo es breve, como la poesía, los acuarios, los mares, las noches, la angustia, el verso, todo es... mutilados nos quedamos, amantes de lo imposible, culpables de jugar con la oscuridad, condenados a mentir mientras haya destinos que nos puedan inventar en un billete de tránsito.
El olvido es como la muerte.
Sueños.
Espero que tengas buena noche.
Elise Plain: «Pan para la princesa», El Gaviero Ediciones.



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domingo, 27 de mayo de 2012

Interior metafísico con galletas de Alberto Santamaría por Ariadna García


Interior metafísico con galletas, Alberto Santamaría

Por Ariadna G. García

Si hay algo que caracterice los libros de poemas de Alberto Santamaría (Torrelavega, 1978), es su ruptura de las convenciones del género lírico. Desde que publicó El orden del mundo (2003)al que siguieron El hombre que salió de la tarta (2004), Notas de verano sobre ficciones del invierno(2006), y Pequeños círculos (2009), Santamaría ha ido realizado un doble itinerario creativo: se ha acomodado al género (imágenes, métrica), pero a la vez, ha huido de sus reglas. La Poesía es una institución cultural, y por esa razón, se ofrece al cambio. Desde sus orígenes, ha evolucionado por un intenso juego de hibridación con otros modelos de representación de la vida y su heterogeneidad (los cantares de gesta, las leyendas populares, la épica culta…). Ya en el siglo pasado, la lírica llegó a fundirse, incluso, con los nuevos soportes discursivos (el cine, el cómic). Es decir, que los géneros se adaptan, dan respuesta a los lectores de cada época, gracias a los ensayos que algunos escritores realizan con ellos. Así, por medio del contacto intelectual entre pintores y poetas, nos legaron las Vanguardias el creacionismo, el ultraísmo, el dadaísmo y el surrealismo. En Estados Unidos, por ejemplo, también es evidente la influencia que ha ejercido la pintura abstracta en los poetas de la “Escuela de Nueva York” (Frank O´Hara, John Ashbery). Alberto Santamaría, pues, se suma con su obra al loable intento de enriquecimiento y de renovación del arte poético.

Interior metafísico con galletas toma su título de un lienzo del pintor romano Giorgio De Chirico, fundador del movimiento Escuela metafísica. Éste se caracteriza por la observación de objetos descontextualizados, a los que no se asigna su función habitual. De esta forma, a través del misterio, del extrañamiento que niega las expectativas culturales de quien mira los cuadros, se pretende encontrar el alma de las cosas. Esta es la idea, entre otras, sobre la que gira la película Dark City (1998), pero aplicada a los hombres. No hay nada consabido. Lo real es una cuestión creativa. Aquello que perdura, pese al cambio, debe de ser la verdadera esencia de los individuos. 

Alberto Santamaría, en Interior metafísico con galletas, también indaga. Con su obra propone a los lectores un viaje interior: la búsqueda implacable de sus miedos y la constatación de su vacío. Para lograrlo, se ha metido en la piel de un pintor. Los poemas son apuntes. El libro, una carpeta de esbozos. Y su casa, un taller donde ensaya posibles representaciones del mundo. No le sirven todas. Sólo acumula imágenes que connoten muerte o soledad (“latas oxidadas”, “lonchas de pescado” colgadas de un gancho, “vaso vacío”…). Santamaría construye paisajes estáticos, de los que hace cómplice al lector. (“¿Qué añadirías tú”?). Continuamente apela a su mirada para que complete la obra, y de este modo, la reciba con todos sus matices. La lectura se convierte en un acto de creación de sentido y de fijación de un horizonte estético.

El discurso expositivo del libro, la reflexión meta-literaria, el verso libre, el registro cotidiano, el carácter provisional de lo descrito, el desorden, la parodia, las dudas compositivas (“¿Puede faltar algo?”), suponen un esfuerzo titánico por asfaltar un nuevo carril al género lírico. En Interior metafísico con galletas lo real son piezas intercambiables, distintas formas que vienen a expresar la misma incertidumbre. Con todo, el poemario se alza sobre dos símbolos tradicionales: el viaje y la noche (del gusto de los poetas místicos), que garantizan la aventura del encuentro con la propia conciencia y su (posible) reconstrucción.

Alberto Santamaría ahonda en cuestiones existenciales con su poemario haciendo del modo de representación una nueva incógnita. Tranquiliza saber que cuando se fracturan los valores y las creencias en Occidente (lo que motiva la evolución de los géneros literarios), hay cosas que no cambian: que los mejores libros dialoguen con su momento histórico, y asuman su visión. Interior metafísico con galletas lo consigue de sobra.
Fuente: Culturamas

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sábado, 26 de mayo de 2012

300 de Camilo de Ory por Eduardo Laporte



Aforismos, pequeños pero matones

Es famoso el verso de «la poesía es un arma cargada de futuro». En una hipotética guerra compuesta por ejércitos de géneros literarios, la poesía y la novela tendrían sin duda un papel fundamental en el frente, aunque la alianza con los batallones de relato y los escuadrones de microrrelato serían de gran ayuda. Pero probablemente la brigada de los aforismos, punzante, aguda e incisiva, sería usada como elemento decisorio de la campaña bélica.
Esta vuelta hacia una de las formas literarias que popularizó Ramón Gómez de la Serna, con sus greguerías (metáfora+humor, en apenas una línea) se da en un momento de buena salud del relato tradicional, y del microrrelato. Podría pensarse que en cuestión de literatura 'el tamaño no importa', si pensamos en el impulso editorial del relato y microrrelato, pero también en la apuesta por publicar libros dedicados íntegramente al aforismo.

Llega el tuit

Tan cerca de filosofía como de la poética, el diccionario de la Real Academia define el aforismo como «sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte». Latigazos de genialidad que hoy llegan más que nunca a los lectores gracias a los estados de Facebook y a los textos de menos de 140 caracteres que se publican en Twitter. Dos libros coinciden en las librerías esta primavera, con el aforismo, también conocido como epigrama, como principal contenido. Allanaron el camino, desde Internet, blogs como el de Luis Bardamú, nombre probablemente ficticio, con sus famosas 'mínimas' y también el cotidiano goteo de aforismos que Carlos Marzal comparte en Facebook: «El ajetreo es el sistema mediante el cual hallan la calma los ajetreados».
La editorial El Gaviero ha decidido recoger muchos de los epigramas de Camilo de Ory (Segovia, 1970) en un volumen con cubiertas de hule negro que lleva por título '300'. Es el número de microtextos que ahí se exponen, pero que en realidad son más, si se suman los 106 que incluye la parte precedente, titulada, con humor, 'Golpe de Estado' (en referencia a los estados de Facebook en que se publicaron esas sentencias). Explica su autor que los aforismos de la parte general del libro fueron surgiendo de manera encadenada, y que abordan temas clásicos, como la muerte, el amor, Dios...
También reflexiones en torno al arte, en lo que De Ory define como «una especie de mosaico, o imagen poliédrica del mundo vista a través del objetivo, por necesidad desenfocado, del autor».
Empezó Camilo de Ory este proyecto hace unos tres años, por una motivación que confiesa con un punto de ironía, la de «ser autor de frases célebres», pero sin necesidad de generar el párrafo que las rodea: a pelo, a saco, de raíz. Su librillo de maestrillo le recomienda evitar en todo momento el soniquete a chiste. Hay que incorporar humor, en la senda ramoniana, pero sin caer en el chiste, el aforismo es otra cosa, más ambiciosa. El epigrama que inaugura el libro podría reflejar ese equilibrio: «Tengo un canario divino que dice: Soy uno y trino». O «El hombre sin techo tiene oportunidad de crecer hasta el infinito». O «Llueva café en el campo, esperemos que no hirviendo». El humor impregna la primera parte del libro, en 'Golpe de Estado', pero también hay epigramas con otros tonos, de vocación poética: «Luna tan culpable que se oculta tras los edificios».
Con una influencia que no reniega de clásicos como Gómez de la Serna, Cioran o Carlos Edmundo de Ory, con quien no tiene parentesco, el autor de '300' cita como referencia contemporánea a Lorenzo Oliván, un poeta cántabro que cuenta en su currículo con premios como el de la Fundación Loewe (2001). Cultivadores de nuevo cuño de una forma literaria de gran tradición que vive con las redes sociales un nuevo caldo de cultivo. «Brindan el formato idóneo y una posibilidad de difusión instantánea y bastante amplia», comenta.

También Facebook

Quien se suma ahora a esta manifestación literaria es Benjamín Prado (Madrid, 1961), que reúne en 'Pura lógica' (Hiperión) un total de 500 aforismos, recopilados por Julio César Galán. Una de las peculiaridades de este libro es que también ha intervenido Facebook en su gestación, pero gracias a la participación de los lectores. Ellos han sido los encargados de seleccionar aforismos entre la obra de Prado, sobre todo de los artículos que lleva publicando en un periódico nacional desde hace quince años. Un tipo de frase sentenciosa extraída de un contexto que convive con otras creadas para la ocasión.
Y si Camilo de Ory tiene la vocación de crear frases célebres, Prado busca que lo breve se eternice en la memoria del lector. Además, «un buen aforismo puede descubrir algo nuevo o decir algo conocido de una manera distinta, que lo convierte en otra cosa», lo que tiene una incidencia en la visión de la realidad, a veces empobrecida por las convenciones. «El empate es el reparto de la derrota» o «Qué gente tan lejana, los vecinos». Reconoce este poeta y novelista que buena parte de su obra, e incluso su manera de hablar, está siempre merodeando el aforismo. Unas sentencias breves que tienen tres vertientes claras: «Una parte de ellos quiere ir al cerebro del lector, otra a sus ojos y otra a su corazón».
Finalmente, uno de los maestros del género, Jorge Wagensberg, nos lanza 1116 aforismos «para navegar por la realidad» en su libro 'Más árboles que ramas' (Tusquets) en el que ejercita el placer de la pregunta sobre todo.

Fuente: Hoy.es

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jueves, 24 de mayo de 2012

Librerías cómplices: Pequod Llibres. Barcelona


www.pequodllibres.com


Hasta el infierno y más allá con los buenos libreros...

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes.

Foto: Ismael Sellés
A veces el guerrero de la luz se comporta como el agua, y fluye entre los obstáculos que encuentra. En ciertos momentos se adapta a las circunstancias, acepta sin dañarse, que las piedras del camino tracen su ruta a través de la montaña. En esto consiste la fuerza del agua: nunca podrá ser destrozada por un martillo, o herida por un cuchillo. La espada más potente del mundo nunca podrá dejar cicatrices sobre su superficie.
El agua del río se adapta al camino posible, sin olvidar su propio objetivo: el mar. Frágil al manantial, poco a poco incorpora la fuerza de los otros ríos que encuentra. Y, a partir de ese momento, su poder es total.

Paulo Coelho, El guerrero de la luz


Texto seleccionado por María del Mar Domínguez Álvarez

lunes, 21 de mayo de 2012

Grandes lectores de pequeñas editoriales. Erosonetos.

Nunca os habéis preguntado qué libros leen vuestros juguetes cuando se quedan solos en casa?


Jugaremos traviesos en mi lecho
gozando del amor bien encamado.
me imagino que al hecho voy derecho.

Ángel Guache

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La nave de José Pablo Barragán: un adelanto antes del lanzamiento



Roberto González Fernández
Las islas

El precio de ser libre es estar solo
da igual tratar de amor o de política

Por eso nos exilian Apartadas
estas islas de todo son el último
refugio para el hombre que desprecia
la unánime avenencia del cardumen
la placidez calcárea del coral

Estas islas que son remotos ángulos
encajonados entre los glaciares
que rugen desgarrándose y la toba
volcánica ya fósil Estas islas
donde llueve a diario y hace frío
y hay poco de qué hablar y sólo a veces
si la carne lo exige nos amamos
con furia y silenciosos Estas islas

Roberto González Fernández


Autor: José Pablo Barragán
Título: La nave
ISBN: 978-84-15048-12-1
Colección: Salamandria 12
PVP: 16 €

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miércoles, 16 de mayo de 2012

6 libros para osados lectores: suscripción gaviera 2012-2013



EL GAVIERO EDICIONES

Cuota 2012-13: 80€
Te da derecho a recibir 6 libros de EL GAVIERO EDICIONES en distintos envíos durante 2012 y los primeros meses de 2013. También a importantes descuentos en cualquier otro libro que se editara en este mismo período.
Los libros que se incorporarán a la gavia en esta nueva travesía serán:
La Nave de José Pablo Barragán, La antología Vómit de autores norteamericanos, Sobras de Maite Dono, El sueño de Visnu del poeta mexicano David Meza Rodríguez, Desaires metropolitanos de Paz Cornejo y Mi padre es la bomba de Juan Manuel Gil.

Si desea domiciliar el pago descárgase aquí el impreso de suscripción, rellénelo con sus datos personales y bancarios, y envíenoslo a la siguiente dirección postal:

El gaviero Ediciones
Apartado Postal 1177
04080 Almería

Si no desea domiciliar el pago descargue el impreso y:

1.- Rellene sólo “Datos personales del subscriptor”.
2.- Efectúe el ingreso correspondiente en el siguiente nº de cuenta que se indica en el mismo y no olvide introducir como concepto algún dato personal que le identifique.  

Si no desea domiciliar el pago y quiere realizar su gestión on-line (tarjeta) pinche aquí.
  



  


Todo está en los libros (o en sus adaptaciones)

Avaricia, mentiras, estrategia del miedo, estafa:




¡Quiero mi dinero! Paul Krugman. Pánico. Bancarrota:







Pablo Gallo, Hiperhíbridos. Textos: Basho Bin-Ho Prólogo: Eloy Fernández PortaI SBN: 978-84-15048-04-6 PVP: 18 €

martes, 15 de mayo de 2012

Tatuajes y cicatrices de la palabra poética

Foto: Ana Santos Payán


Los tatuajes son notas a piel.

Camilo de Ory, 300

La madre
no quiere tatuajes
en la piel
de su hija.

Sara R. Gallardo, Epidermia


Hipocampo de tatuaje,
dame tú un descanso de mí,
y déjame ser vivido por la vida
como una aventura.

Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro



La primera impresión de Roma me la da un joven guardia italiano, rubio hasta en el respirar, que dejaba ver por la camisa, de manera calculada, los agresivos tatuajes que le llenaban el pecho y los antebrazos. Tenía la nuca más bella del Mediterráneo. Benvenuto
a Roma, ragazzo.

Antonio Portela, Ciudadano Romano

Alabado sea el cocinero de cabeza rapada
y un tatuaje en el hombro que decía Oye

Martín Espada, Soldados en el jardín

Ciudades que habitan tatuadores,
dibujando en su piel cúpulas malva
o plumas de avestruz. Los marineros
no llevan en el brazo
un nombre de mujer sino de calle.

Verónica Aranda, Postal de olvido

los tatuajes
florecían hasta su vientre abultado como el bulbo de una vida.

Natalia Manzano, Apnea

Sailors Grave
Pacté con mi madre un tatuaje en el cuello.
Las dos compartiríamos marca,
las dos,
el sello de la tinta que nos une.

Ahora una cicatriz
en el lugar íntimo
separa nuestras nucas para siempre.

Luna Miguel, Almanaque poético


No puedes escaparte La tendrás
anclada en tu memoria para siempre
como una cicatriz o una fractura

José Pablo Barragán, La nave


No se trata de buscar una cicatriz, sino de encontrar la señal de iniciación
del protagonista. Hay que buscar el sentido de su historia.

Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

La luz como un puente destruido
por el polvo. El tacto de tus botones,
el aroma de tu blanco cabello, esa
cicatriz en el pecho. Esta ropa por amor
y gastada por el deseo.


Una cicatriz trincha la frente de su marido
donde los médicos extrajeron el tumor, donde las células cancerosas se desparraman como un puñado de hormigas.

Martín Espada, Soldados en el jardín

Cierro los ojos en mi cama:
la almohada hecha una doblez
(tras la espalda),
los ojos cicatrizados,
cuerpo y mente al acecho de Drácula…
Y el tiempo suscitando cosas horribles sobre mis piernas.

Alejandra Vanesa, El hombre del saco

A veces, la hendidura,
la cicatriz de un cuerpo que sostiene
su propia intrascendencia.
Ana Gorría, Araña

con las manos en la barra tensa de los trenes de cercanías
con el lexatín de cada alzarse
con las marcas hechas por el ultravioleta
con las estrías que son logos corporativos
a mi cuerpo vencido por la resistencia de la desidia
a mi cuerpo le bastan solamente
los dedos levantados del orgasmo

Maite Dono, Circus girl

En todas las trincheras
hay una cicatriz abierta y desoída,
un estuche de sueños con metralla,
alguien que falta a la mesa
y que cogía el tren a menos cuarto.

Óscar Santos, Infierno sostenido



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lunes, 14 de mayo de 2012

Hiperhíbridos de Pablo Gallo: cuando los escritores se cruzaron con la cultura pop

Hiperhíbridos es uno de los libros más sorprendentes, extravagantes, desternillantes y brutales que uno pue de encontrar en una librería. Es un trabajo de un tipo muy leído para gente muy culta (a priori), pero en la portada aparece un personaje ataviado a lo Kill Bill (que es la "Mamba Nothomb") y en su interior más de uno se partirá la caja con los alucinantes parecidos razonables que nos muestran los "hiperhíbridos" de Gallo. Son 66 dibujos de genial locura, aliñados por los textos de Basho Bin-Ho que en ocasiones impactan incluso más que la ilustración. Una joya que Francisco José Martínez Morán recomienda en una nueva emisión de La Palabra Con Tapas en Hoy por Hoy Henares.





 Fuente: Hoy por Hoy Henares. Cadena Ser


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domingo, 13 de mayo de 2012