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lunes, 3 de febrero de 2014

Fanzine o no fanzine...

Me invita Elena Pedrosa, profesora en la Escuela de Artes de Almería, a realizar un nuevo taller express de Fanzine, similar al que hice en librerías Picasso hace un par de meses. 


En esta ocasión nos centramos en la parte práctica pues Elena ya ha trabajado con sus alumnos la teoría y la historia del fanzine. De modo que utilizamos las dos horas que tenemos para crear un fanzine básico, de corta y pega, en el que el collage una vez más acabará siendo el rey.





Una pequeña muestra de fanzines, revistas y bibliografía, para saber qué se hizo y qué se está haciendo.




Comenzamos: primeras decisiones. 
- Un momento... Abrimos las puertas a la improvisación? Sí, juguemos.
 Los alumnos divididos en dos grupos, habían elegido temas para sus fanzines que ahora les hacemos intercambiar.



Materiales varios. Qué poco necesitamos.
Busca en los cajones, seguro que te ofrecerán palabras, fotos, color, mensajes.



 Resultados. Una foto rápida, tenemos que fotocopiarlo todo.


Nuestra nave no sufre el dolor de la tijera.
Podemos seguir navegando.


Razones para volver al principio, al panfleto, a la fotocopia? en la época del hazlo tú mismo parece lógico el éxito de estas publicaciones. 

La crisis? tal vez tenga algo que ver aunque no todos los fanzines que se hacen ahora son tan sencillos y económicos, y algunos ni siquiera llegan al papel, quedan atrapados en los ceros y en los unos de las computadoras. 

Necesidad de un canal para expresarte y enfrentarte al poder establecido? siempre, eso siempre es necesario. Los fanzines feministas, que cada vez son más y de mejor calidad, florecen en todo el mundo. 

Moda? el fanzine nunca se fue pero no negaremos, que vuelve a estar de moda y eso se nota en los contenidos fallidos y vacíos de algunos de ellos. Aprovechando este momento algunos fanzines que cerraron hace años vuelven a publicarse, editando el facsímil de los número anteriores.

Mi interés? es comprobar que apenas necesitamos materiales para generar una pieza artística y que ésta además, pueda ser / convertirse en un arma para la lucha contra el poder. Si la red funciona, los mensajes llegarán mucho más lejos de lo que imaginamos. Y como es evidente internet nos ofrece la mejor de las autopistas.


En estos talleres, trabajamos como los niños en la escuela, cortamos y pegamos, imágenes y mensajes sencillos. No es malo dar marcha atrás y utilizar las viejas armas: ilusión y sorpresa. 



Todos nuestros libros en 
www.elgaviero.com

viernes, 24 de febrero de 2012

Epidermia de Sara R. Gallardo por Elena Pedrosa


Sara R. Gallardo y Juan Andrés García Román durante su visita a la gavia I.
Foto: Ana Santos Payán
"La poesía no es únicamente el poema escrito, sino todo aquello referido a la vida cotidiana capaz de instaurar en su flujo monocorde un sobresalto por el cual es posible considerar la existencia como sorprendente y extraña, como un don singular que debemos apurar hasta el fondo. La poesía, entendida como poiesis, creación de mundo y sensibilización de lo que nos rodea, proporciona una vivencia inmediata, no intelectual sino anímica, desorientadora y, por eso mismo, amplia". 

(Manuel Crespo, en http://www.gruposurrealistademadrid.org/node/118)
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El Gaviero, Ana y Pedro, viven a golpe de verso, y eso es un acto poético.

Diego de Haro, ilustrador de "Epidermia" (lo sé porque le conozco de cerca) crea y vive, y comparte sus vivencias de mirada a mirada, que es lo que hacen los fotógrafos, abrir mucho los ojos para absorber la luz y la vida, para proyectarla luego, y que ilumine hacia afuera. Y él es un acto poético. 

Sara R. Gallardo y sus letras, que se cuelan por mis entrañas como si fueran mucho más que escritos, se muestra como una mujer desnuda: frágil por fuera, densa y fuerte por dentro. Poética, experimental, ilimitada, rebelde, escéptica, surrealista. 

Sara habla de la permanencia de las cigüeñas sobre sus nidos en un mundo en el que la fugacidad y el cambio nos convencen de que no somos humanos. Es por eso que el desarraigo nos hace sentirnos solos. Es por eso que la poesía en ocasiones deja de serlo. Somos cigüeñas, que cambian de nido según la estación, aves carroñeras que vuelan en círculo "alrededor de sus memorias": "Desaparecer. No existir. En confrontación con los demás, lo de afuera". "Epidermia" es un diálogo de Sara con su propia piel y la de otros, en el que se refuerzan capas de tejidos con costuras, que evidencian cicatrices pero invitan a la resistencia: "Estarás segura aunque te sientas aislada". 

Quien se define como antipoeta puede ser a la vez quien más ame la poesía. En este caso vivirla es un acto de consciencia: "Ver tu vida como si no fueras tú y a la vez ver la vida de los otros. Descubrirte en ti mismo como si te miraras en otros ojos". Pero esa misma consciencia que la hace mirarse, la vuelca también hacia el texto, creándolo tal como es, a golpe de mirada, sin aditivos: "No es necesario revestir la poesía de nada, si elaboramos un discurso estamos ya manipulando nuestros pensamientos". Es por eso que se muestra desnuda, con esa "desnudez impúdica". 

Sara ironiza con la poesía "bonita", porque sabe que no sería un calificativo para la vida, para cualquier vida. Ella que padece el inamor, cuyo estómago rechaza la luz, porque es "un animal que busca alma y manos", sabe que la existencia es "sorprendente y extraña" y la nostalgia "una película que se termina en la penúltima escena".  Nos muestra la mirada de quienes hoy escogen el camino de las letras para buscar en la tierra, ahondando, algún que otro puñado de razones que llevarse hacia la superficie: "la luz que me recorre por debajo de la piel y dentro de los órganos".

Un ritual de huesos astillados, óxido y heridas la muestra en su lado más surrealista: "El sonido borroso del sol y del día", del invierno en mayo. Una postura cuando menos existencialista, que la lleva a no ser y a no usar el verbo. Pero a través de esa sensación, denuncia. Denuncia un lugar donde las palabras no son libres, por mucho que así lo queramos: "Voy aprendiendo el oficio. Aprendo a callar"; denuncia una época en la que la imagen ya no comunica: "Tú no sales en la foto, eres objeto observante"; denuncia a corazones mediatizados para los que cada escena vital es ya susceptible de convertirse en espectáculo: "3,2,1, cámara, acción."

Porque la poesía también sirve para denunciar. Y sin ella lo que hagamos no será digno del verbo Vivir. No será un acto poético. "Epidermia" llega, conmueve y denuncia. "Y estoy apuntando lejos". 


Puedes comprar el libro aquí 

martes, 7 de febrero de 2012

Divagaciones metafísicas, o no, de uno de nuestros colaboradores









7 nº mágico y pitagórico, metafísico?
7 nº de lo perfecto
un capítulo 4 y otro 3 = 7
4 elementos de la Tierra, 3 partes divinas; 
4 poemas, 3 himnos
4 paredes para un interior, 3 galletas
7 poemas


Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas
Prólogo: Rosa Benéitez
Ilustración: Elena Pedrosa
ISBN: 978-84-15048-08-4
PVP: 16€



Puedes comprar el libro  aquí 

miércoles, 4 de enero de 2012

Pronto en El Gaviero: Interior metafísico con galletas de Alberto Santamaría

Alberto Santamaría

Texto seleccionado por Alberto

El verano del metafísico (Fragmento)

Resaca es una palabra fea pero apetecible. 
Estaba escrito en algún lugar cerca del baño.
Esta noche
sin embargo
sobre la cubierta del barco insistes de nuevo
en la mitología del que busca a tientas 
el interruptor de la luz
como un hallazgo.
Atravesamos el pasillo. Nuestras manos
se sueldan a la pared para no caer. 
El color crema del papel
nos ha vuelto desconfiados.
Nos detenemos sobre las tripas 
de la madrugada que se abren rosadas 
sobre el suelo de metal del camarote.
[…]

Lo que Alberto dice de su libro

Nota metafísica a un libro metafísico

Este es un libro de metafísica. Un libro sobre la historia de un metafísico en pleno crucero. “¿Qué hace un metafísico cuando trabaja?”, se preguntaba Bretrand Russell. Esta podría ser una respuesta.  Un personaje cualquiera que se embarca en un viaje sin destino… Podría decirse que es una road movie metafísica. El paisaje y sus alucinaciones (quién sabe los psicotrópicos que maneja este personaje) son el alimento de los poemas…

Quién es Alberto?

Alberto Santamaría (Torrelavega, 1978). Es autor de los siguientes libros de poesía: "El orden del mundo" (Renacimiento, 2003), "El hombre que salió de la tarta" (DVD ediciones, 2004), "Notas de verano sobre ficciones del invierno" (Visor, 2005) y "Pequeños círculos" (DVD ediciones, 2009). Ha publicado los ensayos "El idilio americano. Ensayos sobre la estética de lo sublime" (Universidad de Salamanca, 2005) y "El poema envenenado. Tentativas sobre estética y poética" (Pre-Textos, 2008, Premio Internacional de Crítica Literaria Amado Alonso).


Sobre Interior metafísico con galletas

Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas
Prólogo: Rosa Benéitez
Ilustración: Elena Pedrosa
ISBN: 978-84-15048-08-4
PVP: 16€
62 páginas
Colección: Guairo, 11
Primera edición, 666 numerados.

sábado, 15 de octubre de 2011

Más allá del pan, por Elena Pedrosa.

Fotografía de Rocío Arana 
Elise Plain habla de personajes de cuento y ella misma parece haber salido de uno de ellos. 

Le tiene ternura y miedo a los huesos del lobo, que no a su boca, en la que se perdería en besos deslenguados camino de Lisboa. 

Para ella ser poesía es abrirse al mundo. Juega con las palabras. Universo, tejido, raro, temperatura, soneto, edad, telaraña, llanura, funeral, animal, aprendizaje, rapto, árbol, sí. Tragedy. 

Cree en la telepatía y en los buenos propósitos, y aunque su libro está dedicado a una princesa, su aspecto es el de un hada traviesa a la que le gusta no dormir cuando no tiene sueño. 

"Voy a ser breve e inefable como cuando me visto por las mañanas", nos dice Elise, entre bocados azules de príncipes ausentes, relatándonos un mundo con un tipo de hambre que se parece mucho a la soledad, pero abriéndonos los ojos como niños a la música, la locura, la magia y la tristeza. 

Yo acudí para mirar más allá de las imágenes de otra princesa cuya sensibilidad ya conozco, Rocío Arana, ilustradora del libro, y descubrí entre las letras que "Pan para la princesa" habla de todas las princesas y también de todas las mujeres, porque es, como bien dijo Diego Moya, "Elise y muchas cosas". 


Un cuento de amor en el que "las princesas no sangran, pero lloran" al que Elise volvió una y otra vez para reescribir desde distintas postales, por el simple placer de revisar ese hambre insaciable de poeta.

Elena Pedrosa


Elise Plain, Pan para la princesa
Prólogo: Maite Dono
Epílogo: Estíbaliz Espinosa
Ilustración: Rocío Arana
ISBN: 978-84-15048-03-9
PVP: 14 €

Datos técnicos
Primera edición, 800 ejemplares, 666 numerados.
19,5 x 16 cm.
Papel Cyclus de 100 gr. para el interior, y Cartoncillo Bigris de 1350 gr. para la cubierta.
Tipos Garamond.

Puedes comprarlo aquí