lunes, 10 de marzo de 2008

Comenzamos.



Estimados amigos,

Os anunciamos hace algunas semanas la apertura de nuestro blog cuadernogaviero. Hoy comenzamos a publicar nuestras notas, inquietudes, curiosidades o anécdotas como editores, deseando que sirvan de pretexto a vuestros comentarios. Nos gustaría que este cuadernogaviero fuese un espacio de reflexión sobre el mundo de la edición, sobre el proceso de creación “material” del libro. Más que un escaparate de nuestra actividad editorial, querríamos ofreceros un punto de encuentro donde debatir, sugerir, explicar los interiores y secretos de cocina de fabricación y distribución del libro. Si disfrutáis del olor del papel, de la maqueta limpia o de un diseño alternativo, os invitamos a compartir ideas y experiencias. No es imprescindible ser especialista para participar en este foro, sólo es preciso que os atraiga el libro, tanto su contenido como su forma, igual que esos cofres que encierran una maravillosa sorpresa.

Para empezar, hemos seleccionado un texto de Diderot que quizás os llame la atención por su actualidad:

…de cada diez libros que se publican, sólo uno, y esto es mucho, produce utilidades, cuatro cubren los gastos a la larga y los cinco restantes ocasionan pérdidas…

14 comentarios:

buscema63 dijo...

Felicidades, amigos gavieros, en especial Ana que es a quien conozco, por el blog. Que sigáis tan activos y exquisitos y que por aquí os veamos. Un beso fuerte desde Málaga de Héctor.
http://lagrimasdeandroide.blogspot.com/

La Semana Fantástica dijo...

Estaré muy al loro de vuestro viaje...
Un saludo de La Semana Fantástica!

Perseo dijo...

Por favor, mándame el título de esos cinco libros que generan pérdidas; esos son los que me quiero leer...

Por cierto, ¿te has dado cuenta lo bonito que suena "los que me quiero leer..."? No era necesario poner el "me". Habría bastado poner "los que quiero leer...". Es correcto. Pero el "me" me acerca a ti. Me acerca a tu literatura y a tus libros. A esos que me quiero leer.

Dulce ARSÉNICO dijo...

El mundo está en crisis desde el principio de los tiempos.

Saludos

Isabel Romana dijo...

Supongo que Diderot, cuando hizo ese cálculo, se refería únicamente al dinero. Bienvenidos a la blogosfera, os seguiré. Saludos cordiales.

samsa777 dijo...

Diderot no tiene en cuenta otra categoría: el undécimo libro.

Un beso, chicos.

Julio Castelló dijo...

¿De qué habla el ilustrado? ¿De qué pérdidas? ¿Y los hijos? ¿Producirán utilidades, cubrirán gastos, generarán pérdidas? ¿Y el amor? Cuántas preguntas.

Gaviero dijo...

Héctor y Semana Fantástica, os agradecemos que queráis viajar con nosotros, vigilaremos lágrimas y el día a día.

Perseo, nos gustaría que fueses tú quien propusiera esos cinco títulos, y si estuviera en nuestra mano conseguir alguno de ellos, te lo proporcionaríamos encantados. Gracias por tu compañía.

Dulces arsénicas, sin crisis qué sería del delicioso veneno que nos arrastra al suicidio? Agradecemos vuestra presencia.

Isabel romana, a veces el desgaste del editor no es sólo material.
Gracias por escribir en nuestro cuaderno. Tus mujeres acompañan nuestros viajes virtuales.

Samsa, qué razón tienes. La literatura también está creada por los espacios en blanco, por los silencios y los libros que nunca entraron en el recuento.

Gaviero dijo...

Julio, gracias por tu visita: la verdad es que para las industrias culturales independientes y modestas como el gaviero supone un reto mantener el equilibrio entre el lado romántico-placentero de la aventura, y la necesidad de no arrepentirnos. Diderot escribía para los libreros de París, de ahí que subraye la parte comercial de la edición. Pero, en efecto, detrás de un libro siempre hay personas...

ana dijo...

Me imagino que la pérdida es sobre todo de energía y de tiempo de nuestra preciosa y -hasta donde yo sé- única vida.jejeje. Se quejaba Diderot, imagino, porque quiso hacer de la literatura una forma de conseguir comer unas cuantas veces al día.Pero ahí el esfuerzo ecónomico lo puso Breton (André) en el caso de la enciclopedia y el sufragio a través de la suscripción, que es la mejor forma de apoyo a cualquier empresa cultural, no industria. No sé, no sé. besos.

CONTRACCIONES DE CIUDAD dijo...

...no me atrevería a suscribirme a una frase tan catégorica en estos tiempos que corren...que sólo un libro produzca "utilidades" hoy en día lo considero irreal. Es el público quien elige esas utilidades, un mundo de aplastante diversidad donde dificilmente se llegue a un consenso. Yo creo que precisamente lo bello de la literatura es que cada uno encuentre en los libros sus diferentes utilidades, una especie de "poikilia" griega de donde podamos beber en libertad y que nos deje saciados de agua fresca.

Bonita propuesta la vuestra.Seré asiduo.

Gaviero dijo...

Querida Ana, gracias por tanta sabiduría. ¿Empresa cultural, industria? Por qué tenemos tanto miedo. Planteas un buen tema para una futura entrada. El gaviero recuerda el éxito de tu performance en el olmo de Machado, y su rápida absorción por parte de la industria cultural.

Amigo contracto, gracias a ti también por tu interesante punto de vista. Quizá debamos encontrar el equilibrio entre esa oferta amplia y la manera de sostenerla. Desgraciadamente la utilidad es necesaria. En cuanto a la libertad en el mundo de la edición, bueno, ¡también daría para un buen debate!

ana dijo...

jajajaja,me alegra que tengáis presente el día que hice de tripas corazón ante el olmo de Machado.

Alguna Garmendia dijo...

«La humanidad publica un libro cada medio minuto [...] los libros se publican a tal velocidad que nos hacen cada vez más incultos. Si uno leyera un libro diario, estaría dejando de leer 4000 publicados el mismo día. Es decir: sus libros no leídos aumentarían 4000 veces más que sus libros leídos. Su incultura, 4000 veces más que su cultura.», Grabriel Zaíd, "Los demasiados libros"