domingo, 30 de enero de 2011

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán

Lo llamo mar por nombrarlo inabarcable
el aire sin pulmón no es aire
es corteza que se rompe
en la pantalla, hilo y plástico
como en fractura.
Lo nombro sin esperar que nos salve
la luz a ti y a mi, las palabras y los huesos.
Desesperar es imposible demasiado espacio
bajo el agua. Quité el tapón nada cambia
cierras el grifo y gotea.

Pablo López Carballo, Sobre las ruinas encontradas, La Garúa, 2010.