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domingo, 27 de octubre de 2013

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán

Y supe también que, cuando ese mar está en una calma aún mayor, ya no se distinguen ni los peces, sino solo el agua, el agua sin más. Pero a los seres humanos no suele bastarnos con los peces, y mucho menos sim­plemente con el agua; preferimos las olas: nos dan la impresión de vida, cuando lo cierto es que no son vida, sino solo vivacidad.

Pablo d’Ors, Biografía del silencio, Breve ensayo sobre meditación, Siruela.





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miércoles, 18 de septiembre de 2013

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán
Autobiografía


Una casa vacía, otra derrumbada,
un niño muerto al que le cuentan cuentos,
despedidos fantasmas que se desvanecen,
ceniza y hueso, piedras derrotadas.
Cuartos alquilados, repetidos espacios fugaces,
las huellas de los cuerpos en las sábanas,
una pesada resaca sin destino,
voces que nadie escucha, imágenes de sueños.
Innecesarias páginas, gaviotas en la ventana,
mar o desierto, blancos despojos,
signos y rostros en la pared de la memoria.
Sucias pupilas de sol en México, tercos
los ojos redondos de la calavera
contemplan pasado, presente, futuro,
sombras tenaces, metáforas gastadas.
Miro sin ver lo que ya he visto,
humo disforme que se esfuma,
invisible mortaja bajo nubes fugaces.
Humo en la noche y la nada instantánea.

Juan Luis Panero

jueves, 23 de mayo de 2013

lunes, 1 de abril de 2013

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán


Me pregunto si puedo culpar al mar de todos mis trastornos. Si el viento vuelve loco al legañoso. Si en el sur el sol escuece o quizás lame. Es fácil preguntarse. Es fácil ignorar. Más complicado es el cielo. Más. Cerrar con hilo el odio que desprende el cuerpo.

Luna Miguel, La tumba del marinero, La Bella Varsovia.

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domingo, 17 de marzo de 2013

El gaviero y el mar. Fragmentos literarios para navegantes.

Foto: Ana Santos Payán
¿Se oye el rumor del mar desde aquí? No. El mar está bastante cerca, pero no lo suficiente; hoy el Mediterráneo es un contenedor silencioso que promete mucho y no da nada. Y no os engañéis: para lo muertos, el mar no es más que una invención.

Harkaitz Cano, Twist, Seix Barral.

martes, 26 de febrero de 2013

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes.

Óscar Santos. Foto de Anna Belén García

CATALEJO DE CAPITÁN

Se lo compré en Nápoles a un vendedor ambulante. Debió de pertenecer al capitán del velero María, que se hundió aquí, cerca de la Costa Dorada, un día soleado y en misteriosas circunstancias.
Extraño objeto. No importa adónde lo dirigieras, que sólo se veían dos tiras azules: una de color zafiro oscuro y otra celeste.

Zbigniew Herbert, Poesía completa, Lumen.


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domingo, 6 de enero de 2013

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes


Foto: Ana Santos Payán

El ascenso del Pacífico

Se encumbró entonces el océano
y nuestras pupilas miraban el portento
sin todavía creerlo
Escuchamos de nuevo las rompientes, las
infinidades de islas
subiendo igual que estrellas sobre el cielo
Allí está el Pacífico hombre, allí, encima,
de nuestras cabezas
y no lo crees y tus ojos lloran
y no puedes entenderlo y tus ojos lloran
todos los que amamos son el mar

Todo lo que amamos es el mar
América es un mar con otro nombre

Raúl Zurita, La Vida Nueva 

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miércoles, 7 de noviembre de 2012

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán
Sí, todo lo lamía y recogía la luz del faro. Las sombras, los sueños, los secretos. Tal vez todavía los guarda. Debajo del faro, en un osario de luz. Las intermitencias, las aspas luminosas, recorrían los tejados, entraban por las láminas de las persianas, destellos pasajeros que guillotinaban el techo, pero luego hacían más oscura la oscuridad. La linterna del faro cosía lo de fuera y lo de dentro, la vigilia y el sueño. El mar infinito y las habitaciones angostas.
Manuel Rivas,  Las voces bajas,  Alfaguara.

domingo, 4 de noviembre de 2012

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: A.S.P.


[...] Y los botes
amarrados en la niebla del muelle

son invisibles. Y si están ahí

son invisibles.

Paul Auster, Poesía completa, Seix Barral.


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sábado, 1 de septiembre de 2012

El Gaviero y el mar. fragmentos literarios para navegantes,

ESTOY SOLO EN UN MAR
 
Estoy solo en un mar que Dios no mira,
un mar que ya no es mar, un mar inmóvil,
en un barco sin velas, que se pudre,
y no hay viento y no hay olas y no hay tiempo.

Julio Martínez Mesanza, Entre el muro y el foso, Pre-textos.

martes, 21 de agosto de 2012

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes


Un libro debería ser un hacha para romper el mar congelado de nuestro interior. ¿Qué otra cosa debería ser?

J.M. Coetzee, Verano, Mondadori, 2010.

jueves, 28 de junio de 2012

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán


[...] 


Contra los peñascos, las olas chocan
y su constante caricia
         algún día será un paisaje
de alegría y destrucción.


Posiblemente éste sea el origen, pero
           hoy eres forastero,
hijo de ningún lugar.


Martín Rodríguez-Gaona, Codex de los poderes y los encantos, Olifante, 2010.

domingo, 17 de junio de 2012

El gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán
Hay algo irresistible en la caída. ¿Para qué vais si no a los acantilados? No vais a ver el mar, sino que os llaman voces de muerte y vértigo. Y vais para temer el paso en falso. 


María M. Bautista, primera noche en las ciudades nuevas, Monosabio, 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes.

Foto: Ismael Sellés
A veces el guerrero de la luz se comporta como el agua, y fluye entre los obstáculos que encuentra. En ciertos momentos se adapta a las circunstancias, acepta sin dañarse, que las piedras del camino tracen su ruta a través de la montaña. En esto consiste la fuerza del agua: nunca podrá ser destrozada por un martillo, o herida por un cuchillo. La espada más potente del mundo nunca podrá dejar cicatrices sobre su superficie.
El agua del río se adapta al camino posible, sin olvidar su propio objetivo: el mar. Frágil al manantial, poco a poco incorpora la fuerza de los otros ríos que encuentra. Y, a partir de ese momento, su poder es total.

Paulo Coelho, El guerrero de la luz


Texto seleccionado por María del Mar Domínguez Álvarez

martes, 8 de mayo de 2012

domingo, 11 de marzo de 2012

lunes, 16 de enero de 2012

El Gaviero y el mar. Fragmentos literarios para navegantes


Foto: Teresa Claramunt



                                                                                 [...] El mar
                                    se arruga como plástico allá abajo. Su ritmo
                                    es el de la contemplación;
                                    algo así como la doctrina
                                    iluminada del soldador tras su máscara.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán

Y ya jamás se olvida; nunca, por mucho tiempo que pase; por mucho que los años te lleven a otros rumbos y surque tu embarcación otros mares; por inmensa que sea la distancia que te separa de aquel que fuiste; por enormes que sean tus deseos de olvidar aquello; por anhelantes que sean tus ansias de arrinconar en el deván de la desmemoria esa imagen que te persigue fustigándote con el sonrojo, por inmensa que sea la vergüenza que te provoca el recuerdo de aquel momento que marcó para mal, una etapa de tu existencia...

Javier García Rodríguez, Barra americana, DVD Ediciones, 2011.