miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Qué tal si nos olvidamos de febrero?


DEUDAS

Según los médicos, te falta calcio en los huesos.
Oyes la palabra, descalcificación,
y te suena a enfermedad de viejos.
 De viejos y de mujeres añade tu conciencia,
que habita en tu oído, cuarto izquierda.
Lo de las mujeres te hace gracia, la verdad.
No te importaría nacer mujer en otra vida.
Puede que incluso te gustase.
Toda metamorfosis es una retorcida forma de poder
para quien supo conservar la memoria de lo que fue.
Pero, ¿y lo de envejecer?
Es hora de que lo vayas aceptando.
Todo se reduce a tiempo,
o a falta de tiempo, se reduce.
Pinchas en el tocata un disco que te regaló un amigo
cuando tenías quince años y tenías amigos y había discos.
Lo pinchas. Te duele y le duele.
Música que a los cinco minutos resulta estridente y chirría.
No puedes soportarla.
Golpean la puerta. Algún muerto de hambre, infieres.
Abres y es el casero: que le debes todo febrero, dice.

Febrero, el mes más cruel.

¿Qué tal si nos olvidamos de febrero?
digamos que le debiese a usted dos marzos.
Pero permaneces callado, no dices lo que piensas.

No decir lo que piensas. Otra forma retorcida de poder.

Te sostiene el marco de la puerta,
tus huesos no están por la labor.
Otra vez, me debes febrero,
según los médicos, descalcificación.

Lo sientes, vaya si lo sientes, Febrero,
bautizado por una puerta entreabierta,
tiene ya nombre
el parásito que vive en tus huesos:

Febrero.


Ilustración: Cristina Llorente

ISBN : 978-84-935544-8-4
PVP 14 €


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