martes, 24 de septiembre de 2013

Alvaro Mutis. In memoriam


Alguien habló de Mutis en una de las clases de doctorado, Pedro anotó aquel apellido enigmático y empezó a leer sus novelas y su poesía. Así llegó El Gaviero a nuestras vidas.

Hoy, al despertar, varios mensajes de amigos se adelantaban a la noticia, sentían la muerte del estratega. No imaginaba entonces la cantidad de sentimientos y recuerdos que la noticia podía suscitar.

Alvaro Mutis no sólo nos enamoró con su prosa y su poesía y nos dio las pistas para seguir a otros mucho escritores como Marcel Schwob. Él creó a Maqroll El Gaviero y en torno al mismo todo un universo de desesperanza y erotismo, con títulos y personajes tan maravillosos como Abdul Bashur soñador de navíos o aquella Ilona que llegaba con la lluvia. Él puso nombre a nuestro proyecto literario, a nuestra apuesta por la poesía.

Dar nombre es en esencia dar vida. Y aquí estamos casi diez años después, aprendiendo a ser huérfanos. Recordando aquella primera carta que llegó desde México y que nos hizo temblar de arriba abajo, en la que nos decía que se le habían subido las lágrimas al recibir el dibujo del barco Tramp Steamer que le mandaba Luna.

Si alguna vez nos atrevemos a montar una editorial la llamaremos El Gaviero Ediciones. Sucedió. Gracias Maqroll por seguir vigilando el horizonte.

Qué vasto silencio impone su terso navegar sin estela. Va sin miedo a morir entre la marejada rencorosa de un océano de aguas frías y violentas.
Álvaro Mutis