lunes, 13 de mayo de 2013

Inopia de Juan Manuel Gil por N. N. Foquet

Imagen: Libros Fouquet

En el prólogo, Enrique Vila-Matas anticipa que encontraremos “una novela de género llamémosle híbrido, que reúne cinco historias unidas por el tema general de la desaparición” y de eso se trata.

Con una estructura extraña, donde se suceden brevísimos capítulos que avanzan hacía una inevitable cuenta atrás, con una gran habilidad narrativa para plasmar brevemente instantes de vidas diversas, con descripciones casi poéticas, sin una tensión real, el lector se siente atrapado por una historia en la que aparentemente no pasa nada, pero sucede de todo, donde la desaparición, en sus variadas formas y circunstancias, es el nexo de unión entre personajes diversos, simultáneos, con vidas conectadas pero que suceden paralelas. Relatos que se fragmentan y se alternan.

La construcción narrativa es original. Los saltos de una historia a otra no permiten al lector aburrirse con ninguna de las tramas; a la vez que la cuenta atrás de los capítulos crean la sensación de un inminente desenlace, una especie de agujero negro que va a arrastrando a los personajes y al lector hacia la desaparición y la huída.

Es innegable la habilidad como escritor de Juan Manuel Gil, si bien algunos de sus experimentos narrativos pueden desconcertar al lector y hacerle sentir que se está perdiendo algo, por lo que es recomendable leer Inopia de un tirón.

La edición del título es ya de por sí interesante. Inopia forma parte de la colección Troquel de El Gaviero Ediciones, en la que se da espacio a publicaciones de jóvenes escritores andaluces. La novela se presenta en forma de cuaderno con espiral que, a la vez que original, permite una cómoda lectura. Con la curiosidad de formar parte de tiradas numeradas (mi ejemplar es el nº 570). Estos cuidados detalles de edición aportan un valor añadido al libro, no siendo sólo un continente de palabras, sino un objeto artístico en si mismo.

Una lectura única en una edición original.

“Las posibilidades de salir indemne de una lectura, por suerte, son escasas” (J.M. Gil 2008:63)

Fuente: librosfouquet