miércoles, 4 de septiembre de 2013

La palabra como terapia

Quienes conocen la gavia saben de nuestro interés por la posibilidad del uso terapeútico de la poesía. Por esa razón traemos hoy a nuestro cuaderno de bitácora algunos ejemplos editoriales concretos, que además de la prescripción médica, suman la pasión por el diseño y por el buen humor. Los mejores ingredientes para los que todavía navegamos en barcos de papel.

Hace unos meses Laura Pérez Osorio a través de su blog Nometoqueslashelvéticas nos daba a conocer el proyecto del poeta danés Morten Søndergaard que había creado un paquete de 10 medicamentos libres de químicos y cargados de verbos, nombres, adjetivos, conjunciones... así como de poemas didácticos sobre el buen uso de los mismos, destinado a  los redactores publicitarios. Un tratamiento médico que gracias a la gente de We are Popular se convirtió en Wordpharmacy.

Diseño: Christian Ramsø, WeArePopular.dk
Diseño: Christian Ramsø, WeArePopular.dk
No es la primera vez que la industria farmaceútica hace volar la imaginación de poetas y editores. En la gavia sólo tenemos un par de joyas que trabajan el poder sanador de la palabra pero sabemos que hay más. (Tal vez podamos recogerlos en otros post con vuestra inestimable ayuda).
Editado por Ediciones Maeva, España.
Elaborado por Universitá del Progetto, Italia.
Editado por Ediciones Maeva, España.
Elaborado por Universitá del Progetto, Italia. 
Palabras en ensayo. Poemas editados por la librería Mequierovivir.
Pero en el caso de los medicamentos de Morten Søndergaard, lo que nos interesa es que intentan sanar el propio uso de la palabra. Siendo así, consideramos que sus píldoras no sólo son necesarias en el mundo creativo sino que empiezan a ser urgentes en el mundo editorial y en el periodístico. No nos vendría mal. El coche escoba de las erratas está creciendo de forma proporcional a la crisis y a los recortes de plantillas.

Sí amigos, no somos perfectos, la errata existe, no seríamos nada sin la errata, pero qué tal si  tomamos un poco de nuestra propia medicina?