miércoles, 15 de enero de 2014

Regalos que dejó el 2013: Tao Lin. VOMIT. Poesía



a veces cuando pienso en “el mal” veo ‘diminutos e
incorpóreos tentáculos vagamente sensuales’ moviéndose
a distintos ritmos frente a muchos motores “grasientos”
de diferentes tamaños que giran muy lentamente y a un
volumen descabellado, que de algún modo parece “muy
alto” y “silencioso” a la vez, de manera que no sé con
certeza si todos giran en la misma dirección, y el fondo es
“sugerentemente” negro de manera que hace parecer que
hubiera quizá cientos de miles o infinitamente más tentáculos
y motores “por todos lados” que no pueden ser vistos desde
esta perspectiva y con esta iluminación

a veces cuando me rasco una parte del cuerpo que me pica
siento que existo en un universo en donde sólo se puede llegar
al placer físicamente y sigo rascándome y empiezo a sentir una
especie de “desesperación incontrolable” entonces termino de
rascarme y siento “nada” durante quizá dos segundos como si
estuviera concentrado en algo que no existe

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veo pastelitos explotar

me veo a mí mismo riendo mucho
y pastelitos explotando
algo peligroso sucede de repente
a mi cara le entra un ataque de pánico
y sufro unas heridas horribles

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parece seguro que “habrá otros momentos en el futuro en que
echaré de menos cómo me siento ahora” en cualquier otro
momento de mi vida

caminaba de noche por un callejón
cuando me sentí “de repente entrando en la cocina”
temo llegar a ver a alguien alguna vez,
que sea “yo” pero muy de lejos,
haciendo algo espantoso
como pintar desnudo
o agacharse en un rincón, mirando al interior


Tao Lin, Vomit, Traducción de Julio Fuertes