jueves, 19 de diciembre de 2013

Equilibristas del asombro

Ilustración de Carmen Fernández Agudo para El domador de objetos.

Equilibristas del asombro

Un circo. Un circo infinito. Un espectáculo de diámetro imposible. Una función caótica y redonda, sin principio ni fin. Una selva de árboles circulares donde perder la razón. Una sobrecarga de imágenes y cuerpos y breviarios. Un trasatlántico con todas las banderas. Retales de civilizaciones extintas desafiando al viento. El universo en miniatura y cada estrella un ser que brilla y se va, brilla y después se va, apagándose en una genealogía sin fin, en un catálogo de lo extraño y de lo
   raro
   de lo raro
   de lo raro

   que alguien se encargará de recoger en un cuaderno del asombro
cuyas hojas son manos solícitas y bocas y miradas y también noches sin sueño y aviones y fiebre y picaduras de mosquito y risas enlatadas
  
   y estupor.

Ana Tapia, El polizón desnudo


El Asombrario cumple un año y El Gaviero recuerda este poema de Ana Tapia y esta ilustración de Carmen Fernández Agudo. Mantener el asombro, caminar sobre el fino hilo de las palabras, un año y otro y otro. Ese es nuestro deseo.