sábado, 11 de febrero de 2012

Papel a punto de de Estíbaliz Espinosa por Unai Velasco



Papel a punto de es el primer libro que Estíbaliz Espinosa (A Coruña, 1974) publica en castellano, tras traducirlo ella misma del gallego. Este es un libro desalentador porque Espinosa nos conduce hasta el borde del aliento poético, donde este se precipita, y nos detiene ante él para indicarnos que nos demos la vuelta, que contemplemos el sendero que acaban de abrir nuestros pies: “Así contiene su aliento / nevado, sí, la página. // No. Se dice. / Palabras no. No ahora.” Pero este espacio de inminencia Espinosa lo ha convertido en territorio, no en página detenida, sino en página revertida o background o base de datos o cuello uterino. Tras una advertencia preliminar accedemos a un lugar de escritura cuneiforme o flujiforme”, tres líneas divisorias de la escritura:  “Materia oscura”,  “Materia gris” y “Fluido rosa”. En la primera, se suceden los grandes quebraderos del autor, la pregunta por el ser creativo (“Qué pájaro querrá beber de los charcos de la autocomplacencia”), la intemperie antropológica del creador (“Fósforo 1’3% / Encienden con un soplo este texto”) o la transustanciación de los referentes reales en semántica extraña (im)perecedera (“Somos fiambres de letras, papel sucio, tinta a punto de.”). Pero donde la banalidad afilaría su navaja oxidada de barbero descabellado, ella sabe acudir a una ironía que explota en muchas direcciones, sacando tajada de los registros más variados; no hay miedo a la metáfora encavernada ni a los aperos más modernos. En “Materia gris” salen al trasluz de la página los temas del poema, y Espinosa nos hablará de la importancia de las ciudades en su obra (Nueva York, A Coruña…) y coqueteará con lo cibernético o la evolución (“Oh, venga, levitemos. Dejémonos de bromas. Vamos allá.”). La última parte del libro es una vuelta de tuerca sobre lo femenino como elemento constitutivo, la relación con las madres (raza de mujeres) como base de escritura o ajuste de cuentas (“sobre cuanto nunca mamá nos dijimos”), una apología de la amazona moderna (esa presencia de Polly Jean Harvey), un diálogo con todas esas mujeres a punto de, con quien enfrentarse para salir todas escribientes, mujeres y victoriosas: “Ya eres una de las nuestras. / Te comprendemos, calla la boca. / Escribe, zorra.”
Unai Velasco

Fuente: Revista Nayagua

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