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domingo, 9 de junio de 2013

Versión catalana: un fragmento de "Ardo" de Fatena Al-Gurra





Sóc filla dels marins que voguen per les costes.
Sóc filla de l'ona i la memòria.
L'última d'aquells als quals Samsó va cedir el cabell,
          sacsejat com una jove verge,
l'última descendent del feminisme fresc i antic.
Òbric els braços i gira el cosmos en les seues onze adreces.
Somric: em goteja mel des dels llavis verges juganers.
Camine: la terra perd el seu equilibri,
quan el meu riure cascavelleja s'escolten timbres de sismes.
Volcans que sacsegen el sistema dels set estrats.
Sóc filla de la virtut i l'oci
filla de la puresa i el vici
filla de la negror i la blancor
segons el meu dit els estels distingeixen els límits de la seua primera ubicació.

I si tanque els ulls
hi ha eclipsi de sol fins que torne a obrir-los i enfonsen al món en raigs
color garrofera.
Si em recull els cabells
vibra el cosmos devot, agraït.

Sóc l’avui i el demà,
sa Majestat, coronada en el tron espacial,
si mire de reüll els camps es converteixen en forment i sol verd
i aleshores sóc el forment i el sol verd
la primera collita
i l'última.*


*Traducció del poema «Ardo» de Estel Juliá, a partir de la versió castellana feta per Rosa Isabel Martínez Lillo, continguda en l’edició del 2010 d’Excepto yo, Almeria, El Gaviero Ediciones, pàgs. 42-43.  

Traducció inclosa al treball d'investigació: Dietari visual d'Enric Alfons. Una proposta pictòrica per contextualitzar algunes poètiques de l'Africa i l'Orient,2012

Grabación realizada por Miguel Molina Alarcón, investigador en Arte Sonoro perteneciente al grupo de investigación del Laboratori de Creacions Intermèdia de la Universitat Politècnica de València. La introducción es del poeta valenciano Juli Camarasa.



Todos nuestros libros en 
www.elgaviero.com



  

miércoles, 20 de abril de 2011

Entrevista de Paula Corroto a Fatena Al-Gurra

Las escritoras árabes se destapan

Las poetas Fatena al-Gurra y Maram al-Masri muestran un nuevo perfil de mujer que se enfrenta al fundamentalismo. La temática sexual y los textos reivindicativos sortean la censura gracias a internet. 

Paula Corroto, 19 de abril de 2011.

Maram al-Masri y Fatena al-Gurra, en Córdoba, durante el festival de poesía Cosmopoética. enríque gómez

Maram al-Masri y Fatena al-Gurra, en Córdoba, durante el festival de poesía Cosmopoética. Enríque Gómez

La poeta Fatena al-Gurra, nacida en Gaza hace 36 años, no utiliza velo para hacer esta entrevista. Viste vaqueros y deja suelta su melena negra, aunque a la hora de hacerse fotos no duda en colocarse el pañuelo. "Es un símbolo de respeto a mi familia", aclara. Maram al-Masri (Siria, 1962), también escritora, va más allá: maquillada, sonríe seductora a la cámara mientras juega con su largo pelo. Y en ningún momento se le ocurre cubrirse la cabeza.
Al-Gurra y Al-Masri son amigas. Como mujeres árabes, musulmanas y escritoras ambas participaron hace unos días en el Festival Cosmopoética de Córdoba, las dos tienen un pasado común: huyeron de sus respectivos países y de sus familias, muy conservadoras, sobre todo en el caso de la escritora palestina, y ahora viven en Europa. Al-Masri en París y Al-Gurra en Amberes, donde consiguió un apartamento después de pasar seis meses en un centro de refugiados, tal y como contó a este periódico en febrero de 2010. Las dos se dedicaron también a los versos como forma de supervivencia. "La poesía es el aire que me sirve para respirar", comenta Al-Gurra, que en España ya ha publicado el poemario Excepto yo (El Gaviero). "Es mi lucha contra la violencia, porque la poesía siempre es compasión. Y, si empecé a escribir, fue porque quería recobrar mi identidad. Estaba muy enfadada con la cultura de mi país", matiza Al-Masri, autora de Cereza roja sobre losas blancas (Lancelot), un poemario que lleva ya cuatro ediciones en nuestro país.Estudiantes universitarias (Al-Gurra es licenciada en Literatura árabe y Al-Masri en Literatura inglesa), ejemplifican lo que se está viviendo en estos momentos en el mundo árabe: la rebelión por parte de la mujer educada y formada con respecto a la interpretación más fundamentalista y machista de los textos religiosos, y que del mismo modo conservan ciertas tradiciones como símbolo cultural. Sus nombres se unen al de otras escritoras árabes jóvenes musulmanas y cristianas recientemente traducidas al español como Saphia Azzedine (Confesiones de Alá, en Demipage) y Joumana Haddad (Espejos de las fugaces, Vaso Roto), que con sus textos y declaraciones muestran que algo importante se está moviendo en la otra orilla del Mediterráneo en el ámbito de las mujeres.
"El velo es como cualquier otra prenda. Nadie debe decir lo que otro debe llevar. Sé que es un símbolo islámico, pero para mí tiene un significado más cultural y en público quiero llevarlo por respeto a mi madre. Delante de ti no lo uso, porque me ofreces confianza", explica Al-Gurra, que reconoce ser creyente. En el caso de Al-Masri, a pesar de profesar la religión musulmana, procede de una familia donde las mujeres nunca llevaron pañuelo, por lo que no se ve obligada a utilizarlo. Tampoco critica a aquellas que se cubren su rostro con él: "Si toman esa decisión, ¿por qué se lo tienen que prohibir?", señala.
Interpretaciones del Corán
Afortunadamente, como Al-Gurra y Al-Masri confirman, cada vez hay más mujeres en sus países que se lanzan a la escritura, que leen y que no están dispuestas a pasar por el aro que mutiló a sus madres y abuelas. Muchas ni siquiera pretenden emigrar a Europa, como les sucedió a las dos poetas, sino que desean desarrollar su talento en sus países y soltarse de las amarras. Uno de los campos en los que se están conociendo las nuevas voces es internet. La red está abriendo el camino para que las escritoras cuelguen sus poemas amorosos, incluso eróticos, y textos reivindicativos.Las dos escritoras saben también que las palabras pueden manosearse y cambiar su significado. Las lecturas de los textos siempre son múltiples. Desde sus pequeñas atalayas, luchan por mostrar la otra cara del Corán, la que no está teñida por proclamas fundamentalistas, que "son las que están atacando cada vez más a la mujer en nuestros países", señala Al-Masri. Para Al-Gurra, el gran problema del texto coránico es que ha sido interpretado por hombres, los cuales han tergiversado los significados. "Ahora mismo la interpretación del Corán está totalmente equivocada. Si lo hubieran traducido las mujeres, sería un texto diferente. Por ejemplo, en ningún momento dice que la mujer no pueda hablar con un hombre desconocido, que es algo a lo que mí me obligaron en mi adolescencia", añade.
La presencia de la temática sexual escrita por mujeres es uno de los cambios más importantes de los últimos años. Mientras por la calle las mujeres cada vez van más tapadas, el destape ha llegado a internet. "En el mundo árabe sí es un motivo transgresor, y hay muchas revistas, artículos, escritos por mujeres en la red, en los que se aborda este tema. También aparecen cada vez más mujeres desnudas en diferentes webs de revistas", cuenta Al-Masri.
Pero la red es también el sendero para sortear la censura. Es la herramienta para evitar lo que le ocurre a los textos de Al-Gurra y de Al-Masri: que no existen en sus respectivos países. En sus versos, la poeta siria aborda las relaciones entre hombres y mujeres con una gran carga de sensualidad. No omite tampoco la violencia que sufren muchas de ellas por parte de los hombres, como muestra en su último poemario Señales del cuerpo. Cada vez que un hombre me abandona me vuelvo más hermosa / más hermosa, escribe Al-Masri en uno de los poemas. "Siempre he querido expresar el deseo, la decepción, el dolor, pero también la felicidad de las mujeres", afirma. Y le ha salido caro. "A los 19 años intenté publicar mi primer libro y no pude hacerlo", confiesa.
Internet también ha sido uno de los medios que ha posibilitado las revueltas en los países árabes en los últimos meses. De nuevo, ha sido el reflejo del movimiento soterrado que hay en estos países, principalmente entre los jóvenes. Tanto Al-Masri como Al-Gurra simpatizan con lo sucedido en estos países, pero no cantan victoria. "No estoy muy segura de que las potencias occidentales les dejen conseguir sus sueños. Pueden volver a convertirse en dictaduras con otra cara", apostilla Al-Gurra. Ambas están en desacuerdo con la intervención en Libia. "No lo están haciendo por el bien de los libios. Estoy en contra del loco de Gadafi, pero ahí hay también muchos intereses", apostilla la poeta palestina.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Viaje de Fatena Al-Gurra a España (5-12 de abril de 2011)



La poeta palestina Fatena al-Gurra autora del poemario Excepto yo (El Gaviero Ediciones. 2010), viajará la próxima semana a España para dar a conocer en distintas ciudades de nuestra geografía su voz poética y su experiencia como exiliada política.

El recorrido comenzará el martes, 5 de abril, en la Universidad de Almería, continuará el día 6 en el Centro Cultural Generación del 27 de Málaga, el día 7 de abril viajará a Córdoba para participar en diversos actos del Festival de Poesía Cosmopoética. Por último, viajará a Madrid, donde realizará una lectura de sus poemas el martes, día 12, en la librería Arrebato.

Almería
5 de abril de 2011
Conferencia: Mujer y exilio.
Encuentros con escritoras: “Oriente y Occidente a través de la Literatura Femenina”, coordinado por Mª Elena Jaime de Pablos e Isabel Giménez Caro
Presenta: Raúl Quinto
Intérprete: Otman El Azami
Lugar: Aula Magna, Edificio C. Universidad de Almería
Hora: 12:00 h.

Lectura de poemas.
Presenta y acompaña en la lectura: Raúl Quinto
Lugar: Aljaima. C/ Jovellanos, 12
Hora: 20:30 h.
Málaga
6 de abril de 2011
Conferencia: Mujer, cultura y sedición.
Seminario de la mujer 2011. “Aspasia: mujer y poder”
Lugar: Centro Cultural Generación del 27. C/ Ollerías, 34
Hora: 19:00 a 21:00 h.
Córdoba
7-10 de abril de 2011
Recitales en Cosmopoética
Día 8 de abril
Poesía para la Libertad
Lugar: Penitenciaría de Córdoba
Hora: 10:30 h.

Día 10 de abril
Lugar: Posada del Potro
Hora: 13:00 h.
Madrid
12 de abril de 2011
Lectura de poemas
Presenta: Elena Medel.
Acompaña en la lectura: Rosa-Isabel Martínez Lillo
Lugar: Librería Arrebato. c/La Palma, 21.
Hora: 20:00 h.
Fatena al-Gurra (Gaza) es licenciada en Literatura Árabe. Ha trabajado como voluntaria en diversos proyectos para la defensa de los derechos de la mujer palestina. Ha sido presentadora de programas radiofónicos y corresponsal de cultura para la agencia de noticias Wafa. Desde 2002 fue presentadora de la televisión palestina. Ha publicado los poemarios Todavía el mar entre nosotros (Ramallah, 2000) y Una mujer muy sediciosa (El Cairo, 2003). Sus textos han aparecido en la recopilación Cincuenta años de poesía palestina (Ramallah, 2004), y se han traducido al italiano en In un mondo senza cielo: antologia della poesia palestinese (Florencia, 2007). A causa de la situación en Gaza, y de las constantes amenazas y humillaciones que recibía por defender los derechos de la mujer mediante la palabra, a finales de 2008 se exilió a Egipto. Desde noviembre de 2009, vive en un centro de acogida para refugiados políticos en Bélgica. En 2010, El Gaviero Ediciones publicó en edición bilingüe su poemario Excepto yo y tres poemas más en la antología poética Almanaque poético. 12 poetas para un año. En 2011 ha publicado Betrayals of god. Multiple scenarios, en Líbano.

De cómo El Gaviero conoció a Fatena

El distrito de Tal El-Hawa en Gaza, acogió en 2005 la visita de cinco poetas españoles que participaban en las Primeras Jornadas Hispano-Palestinas de Poetas Jóvenes bajo la iniciativa de instituciones españolas. La poeta Elena Medel fue una de las invitadas. Ella relató su experiencia a El Gaviero y destacó el nombre de una joven de Gaza por la calidad de sus textos, pero también por su difícil situación social. Sólo conocían su nombre: Fatena.
El Gaviero pasó más de un año buscando a Fatena, hasta que en 2007 saltó en la red la información de que en septiembre de ese mismo año la poeta tenía la oportunidad de asistir al Festival de Literatura Mediterránea de Malta, pero lamentablemente no fue posible debido al bloqueo de Gaza por parte del ejército israelí. Con esta información, y con la ayuda de Anna Palacios, integrante de la ONG Asamblea de Cooperación por la Paz, se consiguió un contacto. Fatena al-Gurra respondió ilusionada a la oferta de publicar sus versos por vez primera en español. 

miércoles, 24 de febrero de 2010

Artículo de Guillaume Fourmont para el diario Público


Tras años de lucha, Mahmud Darwish, el gran escritor palestino, la voz de la resistencia, cuyos versos expresaban la humillación de un pueblo, dijo que debía ante todo responder a "las preguntas del poeta" e iniciar "un viaje interior". En ese momento de su vida se encuentra Fatena Al-Gurra. Tiene 35 años, nació y vivió en la Franja de Gaza, y eligió el exilio. Mejor dicho: la obligaron a exiliarse. Sus poemas, que la editorial El Gaviero reúne por primera vez en castellano en Excepto yo, hablan de algo muy peligroso: de la relación de la mujer con su cuerpo, de la libertad.

Fatena Al-Gurra se encuentra en Sint Niklaas, ciudad del norte de Bélgica. Reside en un centro de acogida para refugiados. El pasado lunes 22 de febrero de 2010, la Justicia belga la entrevistó por última vez antes de posicionarse sobre su petición de refugiada política. "La vista duró dos horas y media, estoy muy positiva", explica en una conversación telefónica. "Me tratan bien. Y es la primera vez que veo, piso y toco la nieve. Hace mucho frío, pero ¡es bellísimo! Tengo ganas de salir fuera, viajar", exclama. Nadie sabe cuánto puede durar su espera en el hogar. "Quizá en diez días sepa algo", confía.

En Gaza, Al-Gurra era una persona famosa, su rostro era conocido. Era presentadora en la televisión palestina y trabajó para medios extranjeros. Hasta que temió por su vida y decidió exiliarse primero a Egipto, en 2008, y luego a Europa, el pasado noviembre. Fatena había "despertado como mujer", según sus palabras, y animaba a sus compatriotas a hacer lo mismo.

En los poemas de Fatena, nunca aparece la palabra sexo, pero están impregnados de sexualidad. "¡Muchas mujeres árabes de 30 años no saben lo que es un orgasmo! ¡Desconocen hasta la palabra!", exclama la escritora. "Me casé y luego, ¡gracias a Dios!, me divorcié. Necesitaba ser libre, ser yo misma", continúa. Al-Gurra −quien lleva velo− no quiere, sin embargo, que se confunda Islam y tradición: "El problema no es la religión, sino la cultura de sociedades cerradas. Desde pequeña, te dicen que gozar está mal, que como mujer no puedes hacer esta cosa u otra, mientras que los hombres lo tienen todo. Las mujeres no saben qué es una relación con un hombre, la aceptan como si fuera un trabajo, pero no se les permite ser ellas mismas".

"Antes yo era una ingenua, mi propio cuerpo me daba vergüenza. Hablar de la sensualidad, de la sexualidad, es tabú. Pero el cuerpo es la clave para entender el alma. De eso tratan mis poemas: hablan de mi cuerpo como puerta para llegar hasta mi alma", explica. Como en este verso que respira sensualidad: "Llevado por tu boca que a raudales emana leche y miel, tus dedos bautizan a quien marcha a tu luz desde la oscuridad de su pecado original, permitiendo que el mar despliegue velas que tu esencia olvidó".Sus palabras asustaron a Hamás "esos talibanes" y ella se sintió amenazada. "Gaza está pasando por un momento terrible, no puedes ni vestirte como quieras. Fue muy duro irme, echo de menos a mi familia, a mis amigos, a mi tierra. Pero tenía que hacerlo, tenía miedo. Iban a matarme", asegura.

Imágenes herméticas
Sus palabras son, sin embargo, herméticas, utiliza imágenes complejas. Fatena habla de "él" y de "ella", de una "presencia que desconcierta". La poetisa no se refiere a los enemigos más evidentes: la ocupación, la guerra. Habla de todas las mujeres. "Desde el primer momento, no quiero tratar de mi caso personal, ni de Palestina. Lo importante es el ser humano y lo que busca. No quiero ser uno de esos escritores que sólo hablan de Gaza. Ya son muchos. ¿Qué se sabe de las mujeres en mi país, de sus miedos, de sus sentimientos? Escribo para despertar preguntas", explica.

En el capítulo El libro de los sabores, Al-Gurra habla de la mujer de menta, de uva, de café y de almendra. Muchas referencias a los olores, a las especias, al mar, como en la tradición literaria árabe antigua. "Al-Gurra pertenece a una generación de jóvenes que quieren contar el mundo en el que viven. Atados a su patrimonio, también son los testigos del mundo de ahora y quieren hablar de los desafíos actuales", explica el arabista Pedro Martínez Montávez.

La literatura y la poesía palestina está marcada por la noción de tierra como símbolo. Frente a la opresión y al exilio, los escritores se impusieron el deber de construir su historia, su memoria, para no desaparecer. "El creador palestino se enfrenta a dos retos: la palestinidad, definirse como pueblo perseguido en una tierra que es suya; y la personalidad, definir su propia identidad", explica Martínez Montávez.

Para el arabista, la poesía de Al-Gurra está marcada por la de Darwish, pero bebe de los versos de Adonis, poeta sirio literalmente entregado al amor: "Adonis representa la gran encrucijada de la poesía árabe. Además de la palestinidad y de la identidad, Fatena se hace ver como mujer".

Adonis es conocido entre los escritores árabes por sus juegos de palabras, sus imágenes. "Fatena hace como él, cuando usa una sintaxis ambigua. Su poesía es creativa", confirma Rosa Isabel Martínez Lillo, profesora de Filología Árabe y traductora de Excepto yo. Los arabistas aprovecharán la edición bilingüe del poemario y podrán ver ejemplos de los juegos de Al-Gurra. En árabe, el artículo definido siempre se une gráficamente a la primera palabra de una frase. A veces, la autora separa el artículo del arranque del verso con tres puntos suspensivos, "una innovación", según Martínez Lillo.

Al margen de la violencia cotidiana, de las bombas israelíes y del férreo control islámico de Gaza por Hamás, hay que vivir, hay que escribir. Al-Gurra leyó a Darwish, aunque le gusta más Isabel Allende. "Es mi escritora favorita, trata muy bien el tema de las relaciones. Todos los problemas, incluso los políticos, vienen de la relación entre hombre y mujer", dice la poetisa.

¿Pero no resulta difícil escribir sin pensar en Gaza, en la guerra, en los más de cuatro millones de refugiados palestinos? "Aspiramos a la liberación, pero hablar de ello no cambia nada. Hay que investigar sobre uno mismo. Creo que me he encontrado, aunque a veces me miro en el espejo y pienso: ¿quién soy yo?", se pregunta. Su nombre en árabe, Fatena, se emplea en algunos países como piropo para una mujer guapa. Fatena significa seducción... y lucha.


Fuente: Público

jueves, 11 de febrero de 2010

Excepto yo

La poesía de Fatena es extravagante.

Según el DRAE, este adjetivo puede significar:
- Que se hace o dice fuera del orden o común modo de obrar.
- Raro, extraño, desacostumbrado, excesivamente peculiar u original.
- Escribano que no era de número ni tenía asiento fijo en ningún pueblo, juzgado o tribunal.

Tal vez la peripecia vital de esta mujer palestina tan luchadora: Gaza, Egipto, Bélgica..., su escritura sin asiento fijo, su voz sin país reconocido, hacen de su poesía algo fuera de lo común, y de su palabra expresión peculiar. La complejidad de su vida está en sus versos, la fuerza de su voluntad respira en cada página de Excepto yo, un título que ya es toda una declaración, un manifiesto, un puño en alto.

La sensibilidad de Fatena capta matices extremos de erotismo en la mujer que busca su propio horizonte. Genera un lenguaje saturado de ritmo sensual y de imágenes surrealistas. La presencia de suaves caricias de misticismo sufí produce un amplio espectro asociativo que va desde Adonis hasta Valente.

Una vida difícil, una poesía en consonancia; toda una vida combatiendo la injusticia y la desigualdad de derechos de la mujer, un grito: excepto yo!


Excepto yo
Autora: Fatena al-Gurra.
Traducción: Rosa-Isabel Martínez Lillo.
Colección: Salamandria.
Diseño de cubierta: Ana Santos Payán
(Basado en una ilustración de Cristina Llorente).
ISBN: 978-84-936617-4-8
PVP: 18 €

Datos técnicos:
Primera edición, 666 ejemplares numerados.
240 páginas.
12 x 17 cm.
Papel: Coral Book Ivory de 90 gr.
Cubierta: cartulina estucada mate Printoart de 300 gr.
Tipos: Simplified Arabic y Garamond.
Edición bilingüe árabe/español.