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martes, 29 de mayo de 2012

Pan para la princesa de Elise Plain por Diego Moya

Foto: Ana Santos Payán

PARA ELISE
Elise Plain
Elise es blanco, azul, mirada, pan, voz, clamor...
Elise es el rumor de la primavera, una voz sinfónica, un cuaderno que se agita...
...un antídoto para mí.
Elise me dio de comer cuando yo era pobre. Me prestó un árbol escrito sobre una cuartilla de folio y me dijo: Alto y fuerte: ¡ár-bol!
Para ti, con hambre, con sueño, con cariño (jeudi) en trece.
Se difumina en versos, se abre en acantilados, se confiesa en el abismo y reza para que el insomnio sea una mentira. Pero no sabemos rezar y nos quedamos los dos en silencio mientras las páginas pasan...
me llevo tu sur
Es mi hora de irme, casa.
y ya siempre sonarán unas notas de música.
Quién sabe.
por los espacios que fueron míos,
en las tardes en las que, ya sabes
o contaba
y así mi espíritu, sea del color que sea
noche tras noche la respiración de la ciudad entraba
y salía por mi balcón perpetuamente abierto
Abierto para el universo, la poesía, los llantos, el adiós que alguien nos dibuja desde el andén. Nosotros, montados en el coche cama, detenido en la vía fantasma, leemos un atardecer, pintamos de azul la noche y buscamos una sábana para tapar las mentiras que perderemos en el trayecto.
Próxima parada: tristeza desvanecida. Acantilados sin olas. Poetas muertos, hartos de sexo...
sábana en domingo y que el viento haga de las suyas
una puta
a la que follan cientos de poetas
Elise: palabra, frase, anagrama... Elise, palabra tatuada en su cuerpo, frase convertida en religión, piedra, camino, flor... Luego nos mutilarán. Al final del viaje. No lo sabemos pero lo recitamos. Porque sí recitas, presumes un poema que se vuelve al estado etéreo para ser violado por el infame exterior, por la inclemente atmósfera...
(pero al fin, flor azul)
(fíjate bien en las palabras que he empleado)
pobrecita princesa ana, te doy mi corazón -mojado
sin pedir permiso -toma
y me voy.
Pero vuelve, porque todo es breve, como la poesía, los acuarios, los mares, las noches, la angustia, el verso, todo es... mutilados nos quedamos, amantes de lo imposible, culpables de jugar con la oscuridad, condenados a mentir mientras haya destinos que nos puedan inventar en un billete de tránsito.
El olvido es como la muerte.
Sueños.
Espero que tengas buena noche.
Elise Plain: «Pan para la princesa», El Gaviero Ediciones.



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jueves, 12 de abril de 2012

El libro más allá del libro: Pan para la princesa de Elise Plain

Un libro, y esa es la magia, siempre puede mutar en las manos del lector.

La Serie del proyecto "©ALTAR" continúa con "Beauty, Death” viaje a la poesía sonora de Susan Campos y Elise Plain.




Qué es la “poesía sonora”? La pregunta me remite a experiencias, obras y creadorxs concretxs, pero especialmente a Rocío CerónMaite DonoElise Plain … No puedo olvidar el día en que conocí a cada una de ellas…
Pero hoy quiero retroceder a una tarde en LAPIEZA, cuando Elise presentó Pan para la princesa (El Gaviero, 2011). Su voz me atravesó salpicando con sangre tibia zonas ocultas de mi memoria. Hacia tanto tiempo, pensé… que no volteaba la cara para mirar esos rostros de mí misma. Destellos reflejados en las gotitas de sangre, pensé. La Academia nos domestica (“formación” puede ser una palabra terrible). Envolví la experiencia en tejidos teóricos, y delicadamente la coloqué en el escaparate de meditaciones diarias. Sin embargo, y un verso de Juan Andrés García Román lo expresa parcamente: ”[…] andaba mothertheless por el mundo” (La Adoración, DVD, 2011). Y esas palabras me sirven de Epílogo para depositar ante vosotrxs, como a los pies de una madonna: “Beauty, death”


Sonará terrible, pero después de mucho pensar la música fue creada en un sueño, así de complicadamente simple. No puedo decir otra cosa, sería mentir. Si bien es cierto, la “de-formación” académica me obligó a escribir y perfilar el concepto inicial, “componer” la sonoridad onírica. Varias horas en el piano y el ordenador escuchando, corrigiendo, “depurando”… (otra terrible palabra), dieron como resultado un sonido premeditadamente “sucio”, “monofónico”, ¡vivo, con historia sonora propia!, como si de un insecto atrapado en ámbar se tratase… porque mi objetivo final, citando a Forugh Farrojzad, fue conservar el “eco de una canción” (Nuevo Nacimiento, 2003).
Este es un proyecto experimental, producto de mi actual investigación en poesía sonora. Tomadlo como un viaje exploratorio por sendas oscuras, como si yo fuera un científico loco, que experimenta consigo mismo…



Portada: "한국 시리즈 Korean series" (pieza Nº 4) de MONOPERRO, 2012.

Fuente:  Blog de Susan Campos


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viernes, 23 de marzo de 2012

El libro más allá del libro: Pan para la princesa de Elise Plain


Un libro, y esa es la magia, siempre puede mutar en las manos del lector.



"Beauty, death" is an experimental project of sound poetry, jazz and art music by Elise Plain & Susan Campos

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miércoles, 15 de febrero de 2012

Pan para la princesa en Espacio Islandia del 16 al 18 de febrero


Arte, Música y Poesía
Espacio Islandia, el Proyecto ©ALTAR-Acciones de feminismo “queer” (POLIEDRO project), la diseñadora e ilustradora Silvia CallesTomoto Films y El Intruso se reúnen alrededor de la poesía de Elise Plain y su Pan para la princesa (Ed. Gaviero, 2011) en una primera serie de acciones que inaugura un performance extendido del libro. Tres acciones únicas en Espacio Islandia los días 16, 17 y 18 de febrero, de 20:30h a 22:00h.

Dónde: Palma 67
Cuándo: 16, 17 y 18 de febrero, de 20:30h a 22:00h

Puedes comprar el libro  aquí 


jueves, 12 de enero de 2012

Pan para la princesa de Elise Plain por Óscar Pirot


Huellas de un fuego glacial

"Pan para la princesa"
de Elise Plain

Elise Plain "Pan para la princesa", El Gaviero Ediciones, España, 2011
Colección Troquel 12


“la nieve es nieve pero quema”

Octavio Paz

Inyectada de un fulgor existencial y concebida desde un enigmático desdoblamiento del lenguaje, la poesía de Elise Plain abre surcos en donde el silencio deposita sus convulsiones vitales para ofrecernos la partitura de un cielo interior que lucha por hacerse con la fecundidad del tiempo. * me gustan las canicas no me gusta la eternidad (p. 21).

Instintiva y nómada, su escritura desafía las fronteras habituales y se adentra en un incesante riesgo estilístico que mantiene en vilo la respiración del texto. Su voz parpadea y cruje como el fuego y a su vez se derrite y solidifica como la nieve. Operación híbrida que nos deja el paisaje de una sombra luminosa, las huellas de un fuego glacial. * no es nieve es espuma blanda lo que encuentro bajo la piedra dura entre pitidos duros entre olores calientes entre brisa que no es nieve es/ brisa fría nada más pero nieve, también. (p. 26).

“Pan para la princesa” sorprende primero por la singularidad musical de su título, una tonalidad naïf que esconde en su aliteración el conjuro inicial de un ofrecimiento, una ofrenda que se postergará a lo largo del libro a manera de quemaduras y ungüentos, de descubrimientos y ausencias. De esta forma, los primeros versos del libro nos remiten casi a una escena de iniciación: comer pan azul en las manos de un loco. Morder el pan, el fruto del delirio, el desencadenamiento de una revelación: * mi pedazo de locura es mi pedazo de ser (p.26).

La imagen del pan se hace presente desde la primera página y se adentra en todo el libro a manera de fantasma intermitente. Elise logra modificar la referencia directa del pan para catapultarla hacia una dimensión simbólica. El pan deja de ser un alimento para convertirse en algo más, y ese algo más será uno de los temas centrales del libro: la comunión con lo sagrado, el descubrimiento de nuestro propio ser en un cuerpo ajeno; y de ahí el caos, la separación, la ausencia, la tristeza en bocados azules.

A medida que avanzamos en la lectura descubrimos que el tratamiento del espacio se bifurca hacia dos direcciones. Por un lado, acudimos a un escenario, un espacio delimitado lleno de efervescencia, de repertorios musicales: The Cure y sus ángeles tamizados; y por el otro, tenemos un cosmopolitismo que nos lleva a Cantabria, Madrid, Nueva York, Santiago, San Francisco, París, etc. Es así que se establece un contraste entre Escenario/Ciudad, Realidad/Evocación.


La inserción súbita de distintos personajes dentro del poemario hace despertar la incógnita de saber quiénes son y en qué medida no es la propia autora la que se refugia en esos espectros, en esas máscaras poéticas que a ratos nos dejan pasajes tan lúcidos como la descripción de La chica del metro o la de La silla de Lines. ¿Ana, Ulises, Rosilda, Elise? Quizá un juego de perspectivas en donde las apariciones son los reflejos de una misma carne, la carne de esa ex-bailarina que se baña en el mar, imagen de la purificación del cuerpo como templo de la alegría, imagen de un baño bautismal que disuelve la tristeza y nombra todos los cuerpos en uno.


En ciertos momentos se aprecian destellos que nos remiten a la Canciones de inocencia y de experiencia de William Blake. Ese paso existencial entre la inocencia azul y la siniestra madurez negra que Elise enhebra a través de su conciencia poética. Conciencia que prefiere las canicas y la intensidad de un instante de rock, dando la espalda a la eternidad y sus arrugas amarillas. En la niñez no hay tiempo, sólo hay instantes. La inocencia consiste en no ser tiempo. La inocencia se pierde cuando cobramos conciencia del paso de las horas y con ella la aparición de dos rayos fulminantes: el del amor y el de la muerte. “Pan para la princesa” es un glacial que avanza porque ha sido tocado por uno de esos rayos, es una lengua de plata que se enrosca sobre sí misma para reconciliarse con su armonía primitiva. Tal vez por eso para Elise no hay amor sin música, tal vez por eso lloro de alegría por la mujer y de tristeza por la niña. (p. 40).

Cabe resaltar también la utilización del color azul, un color que en su momento fuera la médula cromática y simbólica del modernismo hispanoamericano y del que Elise se vale para ofrecernos un erotismo sutil y desconcertante. Esto, aunado a las distintas distribuciones y juegos tipográficos y a la idealización del cuerpo como paisaje, nos dan la idea de estar frente a un pergamino sensorial. En colores, trazos y texturas,por momentos Elise es Monet, Franz Marc y Jean Dubuffet.

Las aceleraciones y los aislamientos rítmicos que posee el poemario hacen que el lenguaje en ocasiones se adelgace hasta estrangular una sola palabra y darnos la idea de cuarzos translúcidos que se suspenden como copos en su soledad vertical. Y es entonces cuando la escritura se desgrana como nieve coagulando el peso semántico de cada palabra:

palidez
instrumento
universo
tejido
to stroke
temperatura
soneto
tree
percebe
tragedy
edad
telaraña
pasolini
follaje… (p. 32)

De igual forma, la acertada utilización de los diminutivos y las inserciones de textos en otras lenguas, nos revelan una suerte de ternura y polifonía que subrayan la energía verbal de la que fluyen los versos.

¿Diario mutilado, collage polifónico, mail-art, epístola diseccionada, poema-río? Las nomenclaturas y los encasillamientos sobran cuando lo que refulge es un caudal de palabras que se adentra en nosotros como una nieve sonora: *(Me gustaría no saber cómo es la nieve para escucharla mejor pero ya hay ruido de nieve en mi cabeza) (p. 26).

El aliento instintivo con el que se hilvana todo el libro parece emanar de la propia naturaleza infantil. Una naturaleza que preconiza la hostilidad febril con que la princesa se adentra en el sexo y en la inquietante contemplación de los fémures de un lobo estepario. Esta fuerza animal está representada por un verso tan hermoso como revelador: . Porque la danza de las hormigas es muy salvaje de niña arañaba las paredes en busca de señales feroces (p. 36).

Como sucede con toda obra, los hallazgos y las señalizaciones se nos presentan en su totalidad inagotables y un tanto más inabarcables. La reflexión sobre una obra nace de la imposibilidad de poder descifrar ilimitadamente todo el resplandor que se esconde bajo su abrigo de letras. No creo en las verdades ni en los juicios estéticos que condicionan el gusto antes del paladeo, en cada lectura debemos ir desnudos al encuentro con la palabra y volver manchados de tinta y signos con los que dialogar. Esto es lo que he intentado hacer aquí. Esto que dejo no son sino las huellas de un fuego glacial, las quemaduras de una nieve que Elise Plain nos comparte de forma tan lacerante como hipnótica.

Finalmente, aunque toda nuestra existencia no sea sinouna carta mal escrita, es esa carta, al fin y al cabo, la que hace posible que tengamos existencia. Y que en eso, hermosamente, se nos vaya toda la vida.


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martes, 3 de enero de 2012

Poesía es posible



La poesía ha estado demasiado encorsetada en diseños clásicos y aburridos. 

En El Gaviero queremos romper esa imagen casposa para intentar, tal vez, acercarnos a un público más amplio. 

La poesía no tiene la culpa de que los lectores huyan de los libros de poesía.

























Puedes comprarlos  aquí 

lunes, 2 de enero de 2012

pan sin biografía










Puedes comprar tu ejemplar  de Pan para la princesa aquí

martes, 27 de diciembre de 2011

Pan para la princesa de Elise Plain por Juan Carlos Vicente


Durante los últimos años, parte de la poesía femenina se ha vestido con la dureza que el poso del realismo sucio había dejado en nuestras seudo-vidas literarias. También imágenes fetales, ahorcamientos de cordón umbilical alumbrando versos indiscutiblemente femeninos, unos más afortunados que otros, han creado parte del escenario de la poesía que pertenecía a las mujeres, a mujeres fuertes, decididas, que cedían el testigo de ser musa a quien desease ese tipo de papel pasivo dentro del poema.

Hubo buenos poemarios, pero también mucha basura.

En Pan para la princesa no hay nada de ese poso. Y se agradece.

No es un libro fácil y quizás eso sea lo que lo haga interesante. La estructura no está formada por poemas al uso, por versos definidos en lo que en nuestra cabeza entendemos por poesía tradicional (independientemente de la rima o la métrica), pero tampoco es prosa poética, al menos durante todo el texto. Es un poco de todo eso que no es y un mucho de todo aquello que ha querido ser.

Para afrontar la lectura del libro hay que despojarse de las ideas, de todas, vaciarnos y permitir que el texto se apodere de nosotros sin tapujos, sin concesión. Sólo así es posible realizar este viaje lleno de altibajos anímicos con aliento de monstruos infantiles que nos hablan, que nos cuentan y, a veces, no estamos seguros de que no quieran dañarnos.

El libro es Elise, o, mejor dicho, el corazón de Elise intentando convertirse en palabras y eso sólo puede sucederse de manera desordenada, caliente, fría, intensa, perdida y onírica. Por eso a veces vive en una canción, se desangra un cuento en sus ojos, nace en su boca E.E. Cummings o se quiebra cuando folla mientras, sus manos, intentan guardar miguitas de pan para no olvidar a la Princesa.

Disfrútenlo, no todo el mundo se atreve a regalar su piel.

Fuente: Culturamas  

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sábado, 17 de diciembre de 2011

Los gavieros vuelven a casa por Navidad y presentan sus libros en A Coruña, León y Cantabria.

Foto:Ana Santos Payán
Los gavieros vuelven a casa por Navidad y presentan sus libros en A Coruña, León y Cantabria.


Hiperhíbridos de Pablo Gallo se presentará el miércoles 21 de diciembre en la librería Formatos (A Coruña). Junto al autor estarán la escritora Estíbaliz Espinosa y el dibujante Alberto Guitián.

El 28 de diciembre Sara R. Gallardo presentará Epidermia en Kokoro (Ponferrada) en compañía de la poeta Ester Folgueral y el director del teatro Bérgidum, Miguel A. Varela.

La presentación de Pan para la princesa de Elise Plain tendrá lugar el día 29 de diciembre en Barbolera (Torrelavega). Guiará el acto el escritor Alberto Santamaría. 


Os esperamos.



Hiperhíbridos de Pablo Gallo
Día: 21 de diciembre de 2011
Lugar: Librería Formatos, Avd Fenández Latorre nº5/9, bajo. A Coruña
Hora: 19:45 h.
Participan: Estíbaliz Espinosa y Alberto Guitián.



Epidermia de Sara R. Gallardo
Día: 28 de diciembre de 2011
Lugar: Kokoro, República Argentina, 1, Ponferrada (León).
Hora: 20:30 h.
Participan: Ester Folgueral y Miguel A. Varela.


Pan para la princesa de Elise Plain
Día: 29 de diciembre de 2011
Lugar: Barbolera, Avd. de Palencia, 128, Torrelavega (Cantabria).
Hora: 19:30 h.
Participa: Alberto Santamaría


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jueves, 15 de diciembre de 2011

Escucha la voz de la princesa: palidez, instrumento, universo, tejido.


ELISE PLAIN PRESENTA PAN PARA LA PRINCESA - INTRODUCCIÓN IGNACIO VLEMING - LAPIEZA ART SERIES -http://LAPIEZALAPIEZA.blogspot.com - MUSIC EL INTRUSO -http://ELINTRUSO.es - TOMOTO FILMS -http://TOMOTOTOMOTO.blogspot.com - EDITORIAL EL GAVIERO -http://www.elgaviero.com - MADRID 2011


Elise Plain, Pan para la princesa.
Prólogo: Maite Dono
Epílogo: Estíbaliz Espinosa
Ilustración: Rocío Arana
ISBN: 978-84-15048-03-9
PVP: 14 €

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