Mostrando entradas con la etiqueta Carles Duarte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Carles Duarte. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de junio de 2013

Donar sangre en cada verso


Ilustración de Ana Canteras para Cenicienta en Sangre de Begoña Callejón
Mira la sangre y bébela
Maite Dono, Circus girl

Aprendemos que la tierra oculta agua y que los animales ocultan sangre. 
Ana Tapia, El polizón desnudo

palabras invisibles que fluyen
como sangre de una herida mortal
Germán Guirado, Menos tú


De mí mana la vida
y ellos abren sus bocas para libar la sangre
pactada.
Sara R. Gallardo, Epidermia

La muerte y sus heridas que supuran,
la muerte y sus quirófanos precarios,
cuando la madrugada escupe sangre
sobre algún sequedal con girasoles.
Verónica Aranda, Postal de olvido

Un ábaco de sangre te dio la cifra exacta, el día preciso, la transparente hora. 
Antonio Lúcas, Qué la fuerza te acompañe

La sangre es la vida
Branca Novoneyra, Almanaque poético

Esta lluvia de números de códigos
que van entrelazándose que tejen
la sangre en las arterias y la savia
en el núcleo de anillos de los árboles
José Pablo Barragán, La Nave


Escribí tu sangre y tu sangre me volvió un campo de uvas el vientre.
David Meza, El sueño de Visnu

Yo no sé nada de las ratas que nadan en mi sangre
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

Los dientes convocan sangre, la paralizan.
Estíbaliz Espinosa, papel a punto de

Un corazón, un solo cuerpo,

y en las venas
sangre, y más sangre
para el pájaro oblicuo
de la eternidad.
Teresa Domingo, Luzbel de penumbra

Arden los ojos
en un poniente de ciruelas
y de sangre derramándose.
Carles Duarte, Los inmortales

Cadencia de sangre agolpada contra el espigón.
Natalia Manzano, Apnea

¿mintiendo como los colores artificiales a los insectos,
o prometiendo
con la levedad de la sangre de la amapola blanca
endulzar los tallos de los glóbulos rojos?
Sofía Rhei, Química

Si me abrigas prometo cauterizarte cuando sangres
Maite Dono, Sobras

Todos nuestro libros en
www.elgaviero.com

martes, 7 de mayo de 2013

Shadow: pequeña antología de la oscuridad


Foto: Ana Santos Payán
sombras en las que creemos haber visto algo
Estíbaliz Espinosa, papel a punto de

Su corazón es un nervio nocturno que se atora a las sombras del cuerpo
David Meza, El sueño de Visnu

suben las sombras del dolor,
se alejan los recuerdos
y se moja el mar de luz
Carles Duarte, Los inmortales

La vida se detiene aquí. Sombras cálidas abrazan mi destino.
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

Te preguntas si desde fuera
habrá forma de nombrar las sombras.
Harkaitz Cano, Alguien anda en la escalera de incendios

–Sí, cariño, todo está bien– te ofreceremos una de sombras para
que puedas perderte.
Natalia Manzano, Apnea

volar a muchos
centímetros del suelo hablar con las sombras
Maite Dono, Circus girl

Mi amor siempre viaja en tren
a la velocidad de las sombras
que alivian la violencia solar.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro

me debato entre sombras
y alfileres de agua
Raúl Quinto, Qué la fuerza te acompañe

Quizá hubieses querido
proyectar en tus palmas, por las sombras,
sobre el temblor de todo lo tocado
el animal del miedo que eras tú.
Lorenzo Oliván, La noche a tientas

Las sombras no
mellan el resplandor:
la luz es sólida.
Eduardo Moga, Los haikús del tren


Vistiendo sombras
Ana Gorría, Araña

ser sobre la tierra
y no ser
sino sombras
nómadas bajo la vía láctea
Juan Manuel Barrado, Fragmentos de cal

Sobre la pantalla del televisor
sintonizado en un canal de cocina
nuestra sombra se llena
lentamente
de nieve gris
y ruidosa.
¿Qué nos habrá traído hasta aquí?
¿Qué será eso que nos hipnotiza
más allá de la materia?
Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas

Y corro entre los fantasmas
Que me dan la leche de sus sombras irisadas
Y veo a mi madre
Y corro
Y me corro
Maite Dono, Sobras

Todos nuestros libros en 


domingo, 17 de febrero de 2013

CUARTO MENOR NO ES TAN PEQUE

En 2006 nacía esta colección de El Gaviero para publicar los poemarios que por su extensión no entraban en el cuerpo de Guairo. Tanto el formato como el nombre de la colección hacen referencia a un corte clásico en el mundo editorial. Todas las cubiertas han sido diseñadas e ilustradas por Cristina Llorente de forma que el estilo de esta serie es hoy bastante reconocible.
Los dos primeros títulos –Cantos del dios oscuro y Cuánto dura cuanto– se agotaron rápidamente y se han convertido en libros de culto. En el caso del segundo de ellos se optó por una reedición ampliada con el primer poema “fotonovelado” de la historia. María Eloy-García sigue tronchándonos de la risa con su sopera y las hazañas de Muriel.
Kepa Murua, Cantos del dios oscuro
Poema fotonovelado de María Eloy-García
Cuarto Menor ha ido creciendo poco a poco y cuenta ya con ocho títulos que sintetizan el panorama poético más actual. La potente creatividad de la poesía vasca está representada por los libros de Kepa Murua y Harkaitz Cano. La elegancia de las poéticas catalanas llega con la primera apuesta bilingüe de la editorial en el poemario de Carles Duarte, y con la inquietante propuesta de Teresa Domingo. La música y la poesía se abrazan en el proyecto de Javier Corcobado: Yo quisiera ser un perro. Y por último los dos títulos de la poeta punk Maite Dono enlazan con la magia gallega.


Teresa Domingo, Luzbel de penumbra
Las Sobras de Maite, vomitadas sin reparo alguno sobre el Vitalmatt de 100 g, dejan un rastro, un olor, que nos dice que algo ha cambiado, no, Cuarto Menor no es tan peque.


CUARTO MENOR
El lugar de la poesía

Ilustración: Cristina Llorente
Kepa Murua , Cantos del dios oscuro
Carles Duarte, Los inmortales
Maite Dono, Circus girl
Teresa Domingo, Luzbel de penumbra
Maite Dono, Sobras

Todos nuestros libros aquí

martes, 22 de enero de 2013

Copos de letras para celebrar el Día Mundial de la Nieve


Foto: Ana Santos Payán

En algún momento la vida es un pájaro de nieve.
David Meza, El sueño de Visnu

Aquí todo se reduce a nieve y hielos fósiles, y no sirve de nada que me esfuerce en conversaciones quiméricas que jamás llevarán a ninguna parte.
Francisco J. Martínez Morán, Peligro de vida

¿necesitará el corazón la nieve
para arropar las pieles y sus labios?
Teresa Domingo, Luzbel de penumbra

un abismo chorreando sol
un sur dentellado en nieve.
Estíbaliz Espinosa, Almanaque poético



Bajo los álamos,
las sombras amamantan
grumos de nieve.
Eduardo Moga, Los haikús del tren

La Reina de las Nieves
harta del invierno partió
hacia los Mares del Sur
Sus recuerdos descongelados
en pequeños charcos
humeantes colibríes
Branca Novoneyra, Almanaque poético

me llamo NIEVE mi nombre de nieve tengo los pies muy fríos oh sí!
Maite Dono, Circus girl

La llaga en su vientre de nieve
duele a escombros, sabe a corazón:
el rencor tiene nombre de formas vegetales.
Elena Medel, Vacaciones

Las habitaciones se repetían como los copos de nieve en las nevadas.
Pedro Casariego Córdoba, Qué más da

Nieve y rayo,
abismo líquido,
vértigo de llamas en los ojos.
Carles Duarte, Los inmortales
En algún momento la vida es nieve.
David Meza, El sueño de Visnu


Todos nuestros libros aquí


jueves, 3 de enero de 2013

Oscuras amapolas: breve antología de la fragilidad


Para Luna 

Sale el sol,
y se cruzan en un mar las amapolas,
se besan las alondras,
y se acarician los árboles dormidos.
Teresa Domingo, Luzbel de penumbra


Paseo entre los vigías infantiles. Entre las oscuras amapolas. Llega un viento que
arroya mi alma, lleno de rostros inocentes. Me siento en el umbral de tus labios como
un poema pequeñísimoooooooo.
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre


El catártico susurro de las amapolas
ha desatado impetuosamente
el nudo de mi corazón.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro


Sus movimientos son extraños,
pero su mente es fuerte. No puede ser cegada por amapolas modificadas.
Natalia Manzano, Apnea


Es el tiempo de la siega y las amapolas,
de los verdes que grisean,
de tardes que se alargan
por encima de las miradas.
Carles Duarte, Los inmortales


Descansemos en la pradera
de amapolas instantáneas.
Guillermo Lago, Qué es lo que es


Imagino que me sueña escribiendo, como ahora, cosas de ella y los tres dioses que se recuestan y le hacen el amor sobre un puñado de amapolas negras.
David Meza, El sueño de Visnu

Todos nuestros libros aquí

lunes, 6 de agosto de 2012

Fragmentos de sol y sal



Foto: Ana Santos Payán













Y no hay que retroceder, porque el
tiempo no retrocede, porque el universo en su fluir no retrocede,
porque la mujer de Lot miró atrás para contemplar lo que había perdido
y la sal devoró su estructura, porque Orfeo miró atrás y perdió
lo que más quería. Por todo eso. No retroceder nunca.
Raúl Quinto, Idioteca


He soñado con dios
Dios estoy segura debe parecerse al sol
En mi sueño era luz
Una luz intensa y cegadora que calentaba
Muchísimo
Y yo me encendía
Y yo me encendía
Maite Dono, Circus girl
Tanto deseo en
medio de toda esta
tristeza de sal.
Sara Gallardo, Epidermia

Porque tu cuerpo huele a suavizante...
No. A sábanas recién tendidas bajo un sol de azotea en estéreo.
Alejandra Vanessa, El hombre del saco



Por la posteridad. Esa inflamación de la espera. Una llaga abierta en lo inerte y aliviada
con sal para que no cure nunca. El postre de la vida. Lo que rima entre tus ojos. Con
forma de Oh!
Estíbaliz Espinosa, papel a punto de


muy pronto,
antes de que llegue el verano con la sal
lenta
de las olas hasta tu ropa.
Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas

Entre sudores fríos te rompes las uñas blancas de sal.
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

Siento el calor como las mesas
Que les da el sol y nada más
Angélica Lidell, Almanaque poético

Al final, un frescor in fi ni to de algas y sal in-va-de todo mi cuer po. ¿Qué tiene la
alegría?
Elise Plain, Pan para la princesa

Y si cierro los ojos
hay eclipse de sol hasta que vuelvo a abrirlos y sumergen al mundo en rayos
color algarrobo.
Fatena al-Gurra, Excepto yo

Y hoy en el crepúsculo
somos dos estatuas talladas
por un grupo salvaje al sol.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un Perro



Atrás dejar la sal. Volver a casa.
Ana Gorría, Araña
El anhelo del Sol
nunca encuentra reposo
Carles Duarte, Los inmortales



Todos nuestros librosaquí 

martes, 14 de febrero de 2012

y los demasiados corazones que nos laten: versos para tatuar la piel del enamorado



www.elgaviero.com


Porque es de noche,
tiembla
un corazón
de lluvia
en las aceras.
Ana Gorría, Araña


Las cucarachas anidaron en su corazón. No dijo ni hizo nada por alejarlas. Tenía miedo
de quedarse solo.
Natalia Manzano, Apnea



Un canto frío, un puñal compungido
como la hebra del corazón
que nos roba el tiempo.






La llaga en su vientre de nieve
duele a escombros, sabe a corazón:
el rencor tiene nombre de formas vegetales.
Elena Medel, Vacaciones





Cuando cesó el latido
en el corazón cansado,
fuiste a buscar su eco dentro del silencio.
Carles Duarte, Los inmortales

Un corazón, un solo cuerpo,
y en las venas
sangre, y más sangre
para el pájaro oblicuo
de la eternidad.
Teresa Domingo, Luzbel de penumbra

Debo confundir la albahaca con la lejía
Y mi corazón con un glaciar?
Maite Dono, Circus girl




Se abrió un pecho. Todavía sostenía el corazón en su mano izquierda, muy cerca del tambor de la lavadora. –Lávalo y obtendrás el corazón que quieras –le dijo el gurú. 
Alejandra Vanessa, El hombre del saco




Suena como un corazón
perdido dentro de un reloj
callado por una bala
en la mañana del gran despertar.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro


no miraste
pero mi corazón embutido ya estaba en el vaso
donde te dejaste el alma
María Eloy-García, Cuánto dura cuanto




Un poco de sentir le otorga al corazón la luz de lo sublime
Fatena al-Gurra, Excepto yo



el rocío que trae consigo el corazón herido de la
niebla


Tu corazón bombea sangre, tu dedo cambia de canal.
Raúl Quinto,  Idioteca

Te fumaste el corazón que crecía en mi tórax.
Sara R. Gallardo,  Epidermia

en el salado corazón de lo vivido
Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas



La impasible mujer con la que duermo está a todas horas tan cerca de mí que su corazón y sus pulmones se confunden con los míos
Pedro Casariego, Qué más da


Nadie me enseñó a llorar. Mi corazón a penas puede latir.
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre


Darte caza es botín tan deseado
que el corazón da un vuelco satisfecho
al soñar el sabor del ser amado.



Puedes comprar los libros  aquí

domingo, 18 de septiembre de 2011

Es el momento 3

 
Momentos Gavieros es una propuesta de recital poético ideado para ser reproducido en las Librerías Picasso de Almería y Granada durante el mes de mayo de 2011. El Gaviero quiere dar las gracias a todos los que de una u otra forma hicieron posibles estos momentos: Ángel Arqueros, María del Mar Domínguez, María Jesús Recio, Ruth Becerro, Juan Manuel Cidrón, RNE, Canal Sur, Ana Amezcua, Aida Peral, Eduard Boada, Juan Manuel Botana, Agustín Calvo, Raúl Díaz, Sergio de Diego, Estíbaliz Espinosa, Óscar Esquivias, J.J. Fenoy, María Jesús Fuentes, Anna Belén García, Isabel Giménez, Antonio Guerrero, Germán Guirado, Francisco Martínez, Luna Miguel, Pilar Quirosa, Fernando Sánchez, Francisco J. Sánchez, Óscar Santos, Chus Tomás, Juan Varela y Natalia Zarco. La selección de poemas corre a cargo de los propios lectores que hace unos meses atendieron a la convocatoria de El Gaviero para realizar una antología basada en los poemas preferidos por los seguidores de la editorial. En estos momentos podrán escucharse versos de Amalia Bautista, Ana Gorría, Antonio Portela, Begoña Callejón, Carles Duarte, Eduardo Moga, Elena Medel, Fatena Al Gurra, Germán Guirado, Harkaitz Cano, Juan Manuel Barrado, Natalia Manzano, Sofía Rhei, Óscar Santos y Verónica Aranda.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Es el momento 2



Momentos Gavieros es una propuesta de recital poético ideado para ser reproducido en las Librerías Picasso de Almería y Granada durante el mes de mayo de 2011. El Gaviero quiere dar las gracias a todos los que de una u otra forma hicieron posibles estos momentos: Ángel Arqueros, María del Mar Domínguez, María Jesús Recio, Ruth Becerro, Juan Manuel Cidrón, RNE, Canal Sur, Ana Amezcua, Aida Peral, Eduard Boada, Juan Manuel Botana, Agustín Calvo, Raúl Díaz, Sergio de Diego, Estíbaliz Espinosa, Óscar Esquivias, J.J. Fenoy, María Jesús Fuentes, Anna Belén García, Isabel Giménez, Antonio Guerrero, Germán Guirado, Francisco Martínez, Luna Miguel, Pilar Quirosa, Fernando Sánchez, Francisco J. Sánchez, Óscar Santos, Chus Tomás, Juan Varela y Natalia Zarco. La selección de poemas corre a cargo de los propios lectores que hace unos meses atendieron a la convocatoria de El Gaviero para realizar una antología basada en los poemas preferidos por los seguidores de la editorial. En estos momentos podrán escucharse versos de Amalia Bautista, Ana Gorría, Antonio Portela, Begoña Callejón, Carles Duarte, Eduardo Moga, Elena Medel, Fatena Al Gurra, Germán Guirado, Harkaitz Cano, Juan Manuel Barrado, Natalia Manzano, Sofía Rhei, Óscar Santos y Verónica Aranda.

jueves, 19 de agosto de 2010

gaviera en mutación


Fluye el mundo,
el viejo río incesante,
y la ola impulsa la ola.

El viento abraza la isla
y los cuerpos se transforman.

Carles Duarte, Los inmortales, El Gaviero Ediciones, 2008, (fragmento).

martes, 22 de junio de 2010

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes


El Mar

El Mar és un retorn.

Matriu i sepultura,
gira el seu rostre d´horitzó
cap al cor de la tarda.

Deses els ulls
endins del cristall verd
travessat per la llum.
Ressona el lent batec
i un vell astre s´apaga.

Crema el Sol als teus llavis.

Neda el cos
i ets gest d´aigua disn l´aigua.
Són un somni les ones,
la pell.
I et commou el silenci,
el seu tacte.

Carles Duarte, S´acosta el mar. Poesia 1984-2009, 3i4, 2010.