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viernes, 15 de noviembre de 2013

El libro más allá del libro: Qué la fuerza te acompañe II

Completamos la entrada anterior con la pieza musical objeto de celebración. Esperamos que os guste.



Commisioned by Ana Santos Payán, Director of El Gaviero Ediciones. * 



Cover: Serie "12.881 120507 SPACESHIPEARTH" by Paula Lloveras.

lyrics

Fragments of "El fin de Alderaan", a poem by Ana Gorría.

"[…] Escombros […] paz […] última habitación de la impotencia. […] cicatriz del miedo donde mi voz se agota. […] mi voz se arruina.
[…]
Mi corazón es musgo en la ceniza."

In: AAVV, "Que la fuerza te acompañe", El Gaviero Ediciones, 2005.
http://www.acceda.com/host/elgaviero/libros/salamandria1.htm

credits

released 25 May 2
Susan Campos, composer, voices and analog sound effects.http://www.susancampos.es/



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miércoles, 13 de noviembre de 2013

El libro más allá del libro: Qué la fuerza te acompañe

Hoy Susan Campos estrena en Costa Rica una obra que nos dedica a Ana Gorría y a mí. Se trata de la pieza de poesía sonora: Alderaan´s Mermaid 2012. 

Estoy muy emocionada y lo comparto con vosotros porque una vez más, los libros en manos de los lectores pueden transformarse y deleitarnos con otros lenguajes. 

Aquí os dejo todos los datos



PROGRAMA DEL CONCIERTO

I. "Alderaan's Mermaid" (2012), poesía sonora sobre versos de Ana Gorría. Autora: Dra. Susan Campos. Comisión de Ana Santos Payán, Directora de El Gaviero Ediciones (España). Estreno en Costa Rica.



 Fotos : Serie "12.881 120507 SPACESHIPEARTH" by Paula Lloveras.




Fragmentos de "El fin de Alderaan", un poema de Ana Gorría.

"[…] Escombros […] paz […] última habitación de la impotencia. […] cicatriz del miedo donde mi voz se agota. […] mi voz se arruina.
[…] Mi corazón es musgo en la ceniza."

Sobre la obra:
“Alderaan`s mermaid” está basada en un poema de Ana Gorría e inspirada a su vez en una serie de Paula Lloveras, la obra de Cathy Berberian y Luciano Berio, sumando una incursión en la “performance vocal subacuática” (guiada por los estudios de Nina Eidsheim), la investigación en improvisación y algunas formas de creación electroacústica sobre la base de "bio"-"zoo" músicas.

Artistas sonoros invitados:
- Achromatic Prods (Alejandro Sánchez Núñez) "artista residente" DEBATES SONOROS-UCR Turrialba, Emac Baquiack (artista visual invitado) en colaboración con: J. Anchia, J. Blanco, J. Cartin, A. Loria, M. Martínez, y F. Pérez (estudiantes UCR-Turrialba).

- Jonatán Albuja

- José Duarte (Sonorum)

- Otto Castro

- Piratas del cosmos: (Alonso Fonseca, Esteban Astorga, Mariela Richmond, Alonso Cruz, Pía Sandoval, Jorge Salazar, Daniel Astorga, Joan Villaperros)

- Sergio Sasso

- Susan Campos Fonseca

- Vincent Martial

Para mayor información: http://www.facebook.com/CES.EAM y http://goo.gl/4r40Ze
Sobre Susan Campos: http://www.susancampos.es/blog/


El poema de Ana Gorría apareció en la Antología poética dedicada a la Guerra de las Galaxias. Qué la fuerza te acompañe.


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jueves, 17 de octubre de 2013

Pequeña antología de fragmentos doloridos



me robé la verdad
todo mi cuerpo es
un solo dolor
Ana Carrete, VOMIT

Sólo en circunstancias excepcionales (al curar la herida de un niño especialmente desvalido o al confortar a una moribunda de voz atiplada para paliar nuestro dolor ante su partida) me parece justificada la vergonzante ternura.
Camilo de Ory, 300


Este poema sin voz. Este retorno.
La venganza del dolor
por esta tu ciudad vacía.
Kepa Murua, Cantos del dios oscuro

Y eso es el dolor
Ay!
Eso es el dolor
Maite Dono, Circus girl

El cuerpo está por todas partes, y a pesar de los esfuerzos de la iglesia por cristianizarlos, por hacerles padecer el dolor mártir que arrastra consigo todo erotismo, los torsos romanos prevalecen a las estolas y
los santuarios. Se imponen a las misas.
Antonio Portela, Ciudadano romano

el dolor se eterniza;
la felicidad no
Jordan Castro, VOMIT


¿Adónde va el dolor que nos transforma?
¿Se convierte en sangre, y la sangre en agua?
¿El dolor es mar y su esp’ritu un espectro
de dientes desiguales, podredumbre y caries?
Teresa Domindo, Luzbel de penumbra

El dolor es la nieve por la que no me voy a deslizar.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro

El héroe que de verdad rompe los límites acaba rompiéndose por dentro. La carrera sin final  siempre encuentra la meta al otro lado del dolor humano.
Raúl Quinto, Idioteca

Es necesario decirte todo esto. Es necesario enfrentarse al dolor sin ninguna máscara. Sin ningún gesto falso que te salve la vida.
David Meza, El sueño de Visnu

Mi poesía es fruto del dolor
no de la primavera.
Sara R. Gallardo, Epidermia

El placer y el dolor son extremos opuestos de un mismo destino.
Álvaro Salvador, Después de la poesía

Pero a quien se le ha dado
la sed de los sentidos,
(que excavan y afilan y bordan y punzan)
sabe (y siente, y oye, y huele)
que el don no es otra cosa
que el dolor.
Sofía Rhei, Química

Como la dinamita o la tristeza,
el dolor y su afán de cal amanecida.
Ana Gorría, Araña

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martes, 2 de julio de 2013

Versión inglesa: un poema de Araña de Ana Gorría traducido por Forrest Gander

Foto: Ana Santos Payán

Rubble
It’s the broken cornice and the world that collapses.

As in a dream, the afternoon

goes back to being mute flesh,

a cancer in the walls of light.


Darkness trembling on a wire.

Escombrada
Es la cornisa rota y el mundo que se cae.

Igual que el sueño, vuelve
la tarde a ser carne apagada,
cáncer en las paredes de la luz.

Oscuridad que tiembla en un alambre. 
Ana Gorría, Araña

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martes, 7 de mayo de 2013

Shadow: pequeña antología de la oscuridad


Foto: Ana Santos Payán
sombras en las que creemos haber visto algo
Estíbaliz Espinosa, papel a punto de

Su corazón es un nervio nocturno que se atora a las sombras del cuerpo
David Meza, El sueño de Visnu

suben las sombras del dolor,
se alejan los recuerdos
y se moja el mar de luz
Carles Duarte, Los inmortales

La vida se detiene aquí. Sombras cálidas abrazan mi destino.
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

Te preguntas si desde fuera
habrá forma de nombrar las sombras.
Harkaitz Cano, Alguien anda en la escalera de incendios

–Sí, cariño, todo está bien– te ofreceremos una de sombras para
que puedas perderte.
Natalia Manzano, Apnea

volar a muchos
centímetros del suelo hablar con las sombras
Maite Dono, Circus girl

Mi amor siempre viaja en tren
a la velocidad de las sombras
que alivian la violencia solar.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro

me debato entre sombras
y alfileres de agua
Raúl Quinto, Qué la fuerza te acompañe

Quizá hubieses querido
proyectar en tus palmas, por las sombras,
sobre el temblor de todo lo tocado
el animal del miedo que eras tú.
Lorenzo Oliván, La noche a tientas

Las sombras no
mellan el resplandor:
la luz es sólida.
Eduardo Moga, Los haikús del tren


Vistiendo sombras
Ana Gorría, Araña

ser sobre la tierra
y no ser
sino sombras
nómadas bajo la vía láctea
Juan Manuel Barrado, Fragmentos de cal

Sobre la pantalla del televisor
sintonizado en un canal de cocina
nuestra sombra se llena
lentamente
de nieve gris
y ruidosa.
¿Qué nos habrá traído hasta aquí?
¿Qué será eso que nos hipnotiza
más allá de la materia?
Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas

Y corro entre los fantasmas
Que me dan la leche de sus sombras irisadas
Y veo a mi madre
Y corro
Y me corro
Maite Dono, Sobras

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miércoles, 6 de marzo de 2013

Versión italiana: dos poemas de "Araña" de Ana Gorría

Ilustración: Pepa Cobo



Cella
Raccoglimento,
                               voce
che illumina le pareti:

primavera tenuta in segreto.

Ragnatela
The light that burns twice as bright burns half as long
BLADE RUNNER

Imbrunire estraneo e distaccato
quello che arriva lento.

Il tempo, un vento bianco
che trattiene le forme
ogni qualvolta dedica le mani
alla notte.

Ed è tutto più buio.

L’opacità,
morire nel silenzio,
battere piano le palpebre,
non veder nulla.

Sapere dello strappo. Indugiare
in alfabeti rotti.

Immergersi in altri corsi.

Però nasce la rosa dalle braci
e sospende il tramonto.

Crescere, un passo in più verso la morte.

Ana Gorría, Araña, 2005. 
Traducción de Valerio Nardoni para la revista Poesia.


Fuente: Mario Martín Gijón y Valerio Nardoni, "Otto giovani poeti spagnoli", Poesia, Milán, 2012.


Puedes comprar el libro aquí

lunes, 4 de febrero de 2013

Células rebeldes versus poesía

Foto: Ana Santos Payán
El mundo piensa en mí y en esas otras células de cáncer
que le besan la vida.
David Meza, El sueño de Visnu

De nuestro afecto por la proliferación de la materia nacen dos patologías: la ciudad y el  cáncer. Ambas tienen que ver con el miedo a morir.
Estíbaliz Espinosa, papel a punto de

Mi moral es liviana como las raíces de mis algas. Es un pez espada que parte los brazos de mis pescadores y las lianas del mar. Es un cáncer que se esconde en la moraleja del cuento que voy a contarte...
Pedro Casariego Córdoba, Qué más da

Igual que el sueño, vuelve
la tarde a ser carne apagada,
cáncer en las paredes de la luz.
Ana Gorría, Araña

Cada cual acarrea
su radiografía bajo el brazo.
Su cuota de cáncer, su abandono,
su ojo de cristal o su guante ortopédico.
Que nos aspen si eso no nos remueve algo dentro.

Pesa vivir en un planeta redondo
Pesa pertenecer a un mundo con estrías
Pesa la peluca que disimula el cáncer
Pesa la belleza
Pesa el milagro, el aburrimiento
Lo sagrado y lo profano
De todas todas, pesa el ser
Maite Dono, Sobras

El poeta se estaba muriendo:
el cáncer refulgía por su cuerpo
y lo tenía dando vueltas en cama para matar las llamas.
Aún así, cuando el teniente irrumpió en el piso de arriba,
Neruda se encaró y le dijo
Aquí sólo hay un peligro para usted: poesía.
Martín Espada, Soldados en el jardín

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sábado, 22 de septiembre de 2012

Otoño: la rendición de la clorofila

Foto: Ana Santos Payán
Cercano el otoño, se rindió. 
Ana Tapia, El polizón desnudo

El baile, el sollozo y el negro persistente
se rebelan en las hojas de otoño 
Fatena al-Gurra, Excepto yo

La obra que acababa de hacer no era para los hombres, era para la vida. Las ramas seguirían creciendo, las hojas naturales se caerían al llegar el otoño, pero las suyas permanecerían. Había injertado en aquel árbol la eternidad posible.
Antonio Portela, Ciudadano romano

En otoño hacíamos batallas de hojas secas hasta que mis mejillas estaban rojas.
Natalia Manzano, Apnea

Otra cena que se retrasa.
Es un imperio esta acera,
pan tierno en el bocadillo del otoño.
Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas

Octubre.
El primer frío.
Su memoria arde ya
en el país del-viento.
ver llegar el-otoño una mañana desde el
Café Comercial. juntar todas-las-barras de todos-los-bares del mundo
es una película francesa.
Elise Plain, Pan para la princesa

En el bosque
es otoño y las putas
son cuadros de Rafael,
negro y carmín.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro

informe:
un cielo repleto de otoño…
es como tartamudear la
soledad
Mónica Valenciano, Almanaque poético

Escombros de la paz y del otoño, última habitación de la impotencia. 
Ana Gorría, Araña

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lunes, 6 de agosto de 2012

Fragmentos de sol y sal



Foto: Ana Santos Payán













Y no hay que retroceder, porque el
tiempo no retrocede, porque el universo en su fluir no retrocede,
porque la mujer de Lot miró atrás para contemplar lo que había perdido
y la sal devoró su estructura, porque Orfeo miró atrás y perdió
lo que más quería. Por todo eso. No retroceder nunca.
Raúl Quinto, Idioteca


He soñado con dios
Dios estoy segura debe parecerse al sol
En mi sueño era luz
Una luz intensa y cegadora que calentaba
Muchísimo
Y yo me encendía
Y yo me encendía
Maite Dono, Circus girl
Tanto deseo en
medio de toda esta
tristeza de sal.
Sara Gallardo, Epidermia

Porque tu cuerpo huele a suavizante...
No. A sábanas recién tendidas bajo un sol de azotea en estéreo.
Alejandra Vanessa, El hombre del saco



Por la posteridad. Esa inflamación de la espera. Una llaga abierta en lo inerte y aliviada
con sal para que no cure nunca. El postre de la vida. Lo que rima entre tus ojos. Con
forma de Oh!
Estíbaliz Espinosa, papel a punto de


muy pronto,
antes de que llegue el verano con la sal
lenta
de las olas hasta tu ropa.
Alberto Santamaría, Interior metafísico con galletas

Entre sudores fríos te rompes las uñas blancas de sal.
Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

Siento el calor como las mesas
Que les da el sol y nada más
Angélica Lidell, Almanaque poético

Al final, un frescor in fi ni to de algas y sal in-va-de todo mi cuer po. ¿Qué tiene la
alegría?
Elise Plain, Pan para la princesa

Y si cierro los ojos
hay eclipse de sol hasta que vuelvo a abrirlos y sumergen al mundo en rayos
color algarrobo.
Fatena al-Gurra, Excepto yo

Y hoy en el crepúsculo
somos dos estatuas talladas
por un grupo salvaje al sol.
Javier Corcobado, Yo quisiera ser un Perro



Atrás dejar la sal. Volver a casa.
Ana Gorría, Araña
El anhelo del Sol
nunca encuentra reposo
Carles Duarte, Los inmortales



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martes, 15 de mayo de 2012

Tatuajes y cicatrices de la palabra poética

Foto: Ana Santos Payán


Los tatuajes son notas a piel.

Camilo de Ory, 300

La madre
no quiere tatuajes
en la piel
de su hija.

Sara R. Gallardo, Epidermia


Hipocampo de tatuaje,
dame tú un descanso de mí,
y déjame ser vivido por la vida
como una aventura.

Javier Corcobado, Yo quisiera ser un perro



La primera impresión de Roma me la da un joven guardia italiano, rubio hasta en el respirar, que dejaba ver por la camisa, de manera calculada, los agresivos tatuajes que le llenaban el pecho y los antebrazos. Tenía la nuca más bella del Mediterráneo. Benvenuto
a Roma, ragazzo.

Antonio Portela, Ciudadano Romano

Alabado sea el cocinero de cabeza rapada
y un tatuaje en el hombro que decía Oye

Martín Espada, Soldados en el jardín

Ciudades que habitan tatuadores,
dibujando en su piel cúpulas malva
o plumas de avestruz. Los marineros
no llevan en el brazo
un nombre de mujer sino de calle.

Verónica Aranda, Postal de olvido

los tatuajes
florecían hasta su vientre abultado como el bulbo de una vida.

Natalia Manzano, Apnea

Sailors Grave
Pacté con mi madre un tatuaje en el cuello.
Las dos compartiríamos marca,
las dos,
el sello de la tinta que nos une.

Ahora una cicatriz
en el lugar íntimo
separa nuestras nucas para siempre.

Luna Miguel, Almanaque poético


No puedes escaparte La tendrás
anclada en tu memoria para siempre
como una cicatriz o una fractura

José Pablo Barragán, La nave


No se trata de buscar una cicatriz, sino de encontrar la señal de iniciación
del protagonista. Hay que buscar el sentido de su historia.

Begoña Callejón, Cenicienta en sangre

La luz como un puente destruido
por el polvo. El tacto de tus botones,
el aroma de tu blanco cabello, esa
cicatriz en el pecho. Esta ropa por amor
y gastada por el deseo.


Una cicatriz trincha la frente de su marido
donde los médicos extrajeron el tumor, donde las células cancerosas se desparraman como un puñado de hormigas.

Martín Espada, Soldados en el jardín

Cierro los ojos en mi cama:
la almohada hecha una doblez
(tras la espalda),
los ojos cicatrizados,
cuerpo y mente al acecho de Drácula…
Y el tiempo suscitando cosas horribles sobre mis piernas.

Alejandra Vanesa, El hombre del saco

A veces, la hendidura,
la cicatriz de un cuerpo que sostiene
su propia intrascendencia.
Ana Gorría, Araña

con las manos en la barra tensa de los trenes de cercanías
con el lexatín de cada alzarse
con las marcas hechas por el ultravioleta
con las estrías que son logos corporativos
a mi cuerpo vencido por la resistencia de la desidia
a mi cuerpo le bastan solamente
los dedos levantados del orgasmo

Maite Dono, Circus girl

En todas las trincheras
hay una cicatriz abierta y desoída,
un estuche de sueños con metralla,
alguien que falta a la mesa
y que cogía el tren a menos cuarto.

Óscar Santos, Infierno sostenido



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